El modelo a seguir
El escenario económico internacional es incierto para algunas regiones donde, hasta el momento, el desarrollo ha sido el esquema de relación de los actores financieros.
Se escucha que, por ejemplo, el corazón de la tecnología, la política de alto calado y el centro de cuyo fondo nacen las manufacturas, Europa, atraviesa tiempos difíciles.
Hay países del viejo continente que mantienen férreas políticas económicas de austeridad, incluyendo la rebaja de salarios y pensiones. Esto ha hecho que en algunas ciudades europeas los habitantes cambien sus hábitos de consumo, reduciendo gastos.
En ese contexto de incertidumbre, es positivo que Panamá despliegue la versión 30 de Expocomer, se abra al mercado internacional y sea estadio de acuerdos de inversiones.
Son solo cinco días en los que se mueven arriba de cien millones en compras y contratos y entradas por casi 30 millones en logística, hotelería y actividades conexas.
Al público y empresarios panameños les queda esta vitrina para conocer las posibilidades del trabajo, en algunos casos artesanales como las carteras de reciclado, la hilandería centroamericana o los utensilios asiáticos de alta factura pero poco contaminantes, o también servicios para apoyo del desarrollo tecnológico, como los seguimientos a la congestión de canales virtuales de comunicación.
Pero la gran lección es que la economía no solo puede marchar con los servicios, se requiere producir según las necesidades locales, regionales o globales, promover y llenar nichos como lo hacen los expositores de esta cita internacional.
Panamá juega un papel en brindar espacios de interacción para inversionistas y hombres y mujeres de negocios. Nos hemos ganado un lugar en el concierto internacional pese a las múltiples crisis y debemos conservarlo.
