El mundo se aboca a una ciberguerra
Recientemente el mundo se ha visto sacudido por los ataques terroristas ocurridos en Francia al semanario Charlie Hebdo, a raíz de este lamentable hecho, las reacciones no se han hecho esperar, entre ellas la declaración de guerra del grupo hacktivista Anonymous, el cual lanzó la operación #OpCharlieHebdo, con el fin de anular la presencia de grupos terroristas en redes sociales, ya que en su mayoría estos grupos utilizan redes sociales para reclutar adeptos y promocionar sus actividades.
Esta operación lanzada por Anonymous ha empezado a tener efectos; sin embargo, ayer fue divulgado que la cuenta de Twitter del Comando Central de Estados Unidos fue presuntamente hackeada por el denominado CyberCalifato de Isis, con lo cual demuestran que ellos también cuentan con una fuerte capacidad de respuesta. Esto sin dejar atrás que hace varias semanas, la Sony Picture fue víctima de un ciberataque, donde se ha señalado en diferentes medios al Gobierno de Corea del Norte, el cual posteriormente es atacado dejando los servicios de internet inutilizados en dicho país.
Estos antecedentes a todas luces nos envían un mensaje. Cada día más el mundo se aboca a una ciberguerra, la cual dentro de sus características está el hecho de que la misma no está limitada a un territorio específico, simplemente se trata de atacar intereses del enemigo, independientemente del lugar donde se encuentren, iniciando por los puntos que más rápidamente puedan ser vulnerados y que tengan el mayor impacto posible, que usualmente son los puntos más débiles.
Nuestro país no se escapa por múltiples razones, somos un punto muy importante para el comercio mundial y somos un punto de paso, por lo cual, nuestros organismos de seguridad deben reforzar la estrategia de seguridad de las infraestructuras críticas, como lo son servicios eléctricos, Canal de Panamá y redes de comunicación, aplicando tácticas de ciberdefensa y ciberinteligencia, con el fin de minimizar los riesgos inherentes a volatibilidad del mundo actual, ya que al estar la mayor parte de los elementos que controlan estos servicios conectados a redes son vulnerables y la continuidad de su operación podría verse afectada.
En adición, es hora de que en Panamá las empresas y personas naturales tomen medidas para evitar que sus equipos sean utilizados por ciberterroristas para lanzar ataques, viéndose inmersos en una situación de riesgo con serias repercusiones.