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El nepotismo y la fuerza del derecho

Por: Redacción 27/05/2015

Dijo el Licdo. Erasmo Pinilla en un almuerzo que el Tribunal Electoral había preparado para periodistas con el propósito de presentar algunos detalles referentes a la próxima campaña electoral de 2014, que “si el Dr. Miguel Antonio Bernal cayera un día inconsciente, él no volvería en sí…, volvería en no (Ja, ja, ja… y todos reímos de la chanza). Esta es una de las tantas anécdotas que cada uno de nosotros guarda en el cofre de sus recuerdos jocosos. Lo interesante de estas dos prestigiosas personalidades es que hoy están en la palestra con la misma intensidad con que un fierro deja su marca en el lienzo de la historia, ¡impresionante!

La primera noticia en firme que tuve del Dr. Bernal en mi vida fue la vez que la policía le dio una paliza en las afueras de la basílica Don Bosco, allá en los tiempos de los militares. Hombre probo de una trayectoria polémica y controversial, no ha descansado en su lucha por la que él cree es el fin supremo de los valores: Honestidad-Justicia-Paz.

Don Erasmo Pinilla llamó mi atención desde sus inicios en la Asamblea Nacional, donde trabajaba como secretario, por su característico dejo, estilo y timbre de voz, aparte de su don de gente y su personalidad de caballero intachable.

Don Gustavo García de Paredes, rector magnífico, profesor mío en mis primeros años universitarios y hoy conductor de la metrópolis universitaria para crecimiento y desarrollo del país, según las exigencias profesionales e intelectuales de la nueva era; en ese sentido, ellos son arcontes que aportan calidad a la opinión pública, por lo que no voy a tratar sus diferencias ni críticas personales. Tampoco critico el nepotismo porque aunque usted no lo crea, yo tengo mi voto a su favor, siempre y cuando sea controlado porque es como siempre digo: después de que uno se ha quemado las pestañas en la Universidad, madrugando y pasando la de quintín con el transporte, no vamos a desperdiciar ayuda para conseguir trabajo y qué si es de un familiar; lo malo es que aquellos que critican no hacen nada por sí mismos, son los que salen todas las mañanas al patio de la casa a ver qué les cae del cielo, cuando los nombran son las famosas botellas, que trabajan con desgano y atienden mal a todo el mundo, no lo digo yo, lo dicen los asegurados y personas que se atienden con funcionarios que están en primera línea de atención al usuario.

Acuérdense que el nepotismo no es hechura nuestra, nació de la relación que tenían los papas con los diferentes reinos y Gobiernos de Europa, que viendo que entre sus familiares había personas doctas y muy bien preparadas, principalmente sus sobrinos, les pedían favores a esos Gobiernos para colocarlos en diferentes trabajos e instituciones, hoy esos personajes, “los sobrinos del papa” son parte de la rueda de progresos que mueve Europa, y déjenme decirles que todos los periodistas y miembros de la sociedad civil nombrados con el favor del presidente Varela caen también en la causal de nepotismo no porque sean sobrinos del Sr. Varela por el jus sanguini sino por el jus salus (argumento del apóstol Pablo para declararse ciudadano romano, no por la sangre, sino por la protección de Roma, Hechos de los Apóstoles 29:22).

¡Ay de aquel periodista que no tiene sentido del humor y solo piensa que su pluma es la punta de una lanza y los medios, la boca del infierno! Son iconoclastas, destruyen imágenes, honra y bienes de familias enteras…, hasta que el destino los alcance… o sea, cuando se determine claramente qué es libertad de expresión y qué es libertad de prensa.

Bueno, lo cierto es que ese día del almuerzo preparado por el Tribunal Electoral, estaba acompañado del magíster Garrit Geneteau que en sus inicios colaboró conmigo en mi radioperiódico “Los Extraterrestres…”, llamado así por una experiencia extrasensorial supuestamente con visitantes del cosmos. El asunto es que, como periodista extraterrestre tuvimos la oportunidad de sentir y ver lo indiferente, fría e implacable que es la Corte Suprema de Justicia con los hijos de la cocinera, “culpable o inocente” ¡y ya! Mientras hay quienes pueden hacer embajada, recibir ayuda de sus colegas, apoyo y fuerza del Colegio de Abogados, que se atrinchera en las escalinatas de la Suprema Corte para que se le hiciera justicia al Dr. Bernal. ¡Eso está bien! Solo señalamos el trato diferente entre los don nadie y la fuerza del derecho.

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Viernes 31 de julio de 2026

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