Arnulfo Barroso Watson

El país exige resultados rápidos en el escándalo de vacunación clandestina

Por: Arnulfo Barroso Watson 09/06/2021

Como quiera que se vea, el escándalo de las supuestas vacunas clandestinas en Coco del Mar le hace un daño irreparable a las autoridades y al sistema de vacunación contra el Covid-19.

Ya sean vacunas hurtadas al Ministerio de Salud, metidas de forma clandestina al país, o una simple estafa con algún líquido inocuo, representa una posible actividad fuera de la ley que el Ministerio Público debe dilucidar con extrema diligencia.

Los hechos son incipientes y los funcionarios de instrucción tienen un camino largo que recorrer antes de tener una hipótesis del caso.

La realidad es que hay hechos ciertos: las vacunas solo se comercializan a través de Estados, en Panamá ninguna clínica privada tiene autorización para vender o aplicar vacunas anticovid-19 y su introducción al país únicamente puede hacerse por los canales oficiales.

Este nuevo escándalo relacionado con la vacunación resulta funesto para el trabajo honesto y desprendido que realizan miles de funcionarios vinculados al tema.

La situación es muy seria y el Ministerio Público tiene que ofrecer resultados a corto plazo.

Y cuando esto pase, el Gobierno y el Órgano Judicial, cada uno en su área de jurisdicción, deben actuar enérgicamente.

Solo así la población percibirá que este es un caso aislado y no una red de corrupción que nace en el propio Gobierno.

VEA TAMBIÉN: La capacidad comprobada de algunos de convertir en malo lo bueno

Periodista.

Edición Impresa

Lunes 15 de junio de 2026