El país sigue competitivo, pero podemos mejorar mucho más
Guillermo Antonio Ruiz Q. (Ingeniero de Sistemas. Consultor de Comunicación Política)
El Foro Económico Mundial acaba de presentar su informe denominado:The Global Competitiveness Report 2015-2016, que presenta a las economías competitivas del mundo, y es un excelente indicador para saber hacia dónde van los mercados y sus preferencias a la hora de invertir.
Panamá se encuentra en la lista general como la número 50 y la segunda de la región latinoamericana, precedida por Chile y secundada muy de cerca por Costa Rica. En el fondo, es una buena noticia para nuestro país, sobre todo, en un momento de percepción generalizada de que todo el sector económico está detenido, lo cual está bastante alejado de la realidad en general.
La verdad es que hay solo algunos sectores de la economía que se han contraído fuertemente. Vivimos las consecuencias de la arremetida del gobierno anterior contra la Zona Libre de Colón que, desde el principio, se vio enfrentada a una campaña mediática contra la misma, promovida desde el mismo Órgano Ejecutivo. Lamentablemente, hay que añadir que el presente gobierno no ha demostrado la pericia para ser lo suficientemente rápido para cambiar el rumbo de colisión de este importante sector de la economía.
La ampliación del Canal de Panamá también ha dado su cuota para que el dato del país no sea mejor. Los trabajos ya debieron haber terminado y se debería estar terminando el tercer puente sobre el Canal. Los evidentes retrasos que, finalmente, parecen ya haber sido superados, nos permiten ver con una óptica más positiva la situación.
El turismo, otro pilar de la economía que, a pesar de demostrar buenos números, no ha demostrado consistencia en cuanto a las ejecutorias gubernamentales. Hemos pasado de tener una ciudad capital sin suficientes hoteles, a una que le sobra infraestructura y, lo peor, es que no se tiene claro cómo se va a revertir esta tendencia. Por ahora, los operadores y cadenas hoteleras han decidido aguantar el temporal esperando el previsible mejor clima económico venidero.
Y precisamente, este informe eso es lo que nos enumera. Una vez podamos como país mejorar los aspectos arriba mencionados, a nuestra economía no le queda otra que crecer de manera sostenida y eso lo vamos a comenzar a sentir de diferentes maneras a mediano plazo.
Pero sí hay una realidad: con el sistema educativo que tenemos, no hay forma de que el próximo ciclo económico positivo sea distribuido equitativamente. Seguiremos en el mismo sendero que durante todos estos años hemos visto, un país con dos realidades, Haití y Suiza.
Si el 70% del producto interno bruto se sigue generando en la ciudad de Panamá, (o sea, que de cada 10 dólares, 7 se producen en el centro del cono urbano metropolitano), nuestros pobres serán más pobres y los ricos, incluyendo a panameños con buena educación y extranjeros con las competencias adecuadas, lo serán más. Como he escrito antes, no seremos ni Singapur ni Dubái. Seremos Miami.
Y es que no se puede seguir abandonando a su suerte al interior del país. Declarar distritos turísticos y de playa es imperativo. No puede ser que Panamá tenga kilómetros y kilómetros de playas excelentes, y no se exploten adecuadamente. Países como México y República Dominicana casi se inventan balnearios y centros playeros con éxito. Costa Rica explota lo poco o mucho que tiene con lo mínimo. Nosotros no encontramos cómo hacer que los pueblos del interior dejen de ser eso, pueblos del interior.
Cuando se firme la paz en Colombia, se modifique la economía cubana hacia un modelo más de mercado y mercados turísticos emergentes Nicaragua y Ecuador mejoren, estaremos en graves problemas.
La clave para seguir subiendo y estar más cerca de Chile y más de Costa Rica en la lista de países competitivos económicamente de la región es cambiar radicalmente el modelo educativo y de manera integral. Apostar a hacerlo un tema de Estado es imperativo, incluso más urgente que el cambio constitucional.
Creo que el presidente Juan Carlos Varela debe revisar el escenario actual del país, que es bastante distinto al que tenía cuando hacía su campaña política. Hay que enfocarse en la educación y los resultados que queremos: modernizar el interior y hacerlo productivo, rescatar la Zona Libre de Colón, potenciar el turismo, y por supuesto, no descuidar la productividad del Canal de Panamá, el Centro Bancario y nuestra posición como hub de servicios y transporte con la llegada de multinacionales al país.
Son cosas que se pueden hacer desde ya y los resultados se podrán medir muy pronto. Es cuestión de voluntad política y entender la situación actual.