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El Panamá electoral de hoy

Por: Redacción 07/04/2014

Cuando del control del poder se trata, qué duro es conciliar ética y lucha política electoral. No en vano seguimos trabajando para evitar que el país no termine atrapado en un torbellino de violencia y de la descalificación “ad homine”. El medio electoral está saturado por verdades a medias y toda suerte de discursos y poses mediáticas y los meta lenguajes que subestiman la capacidad de discernimiento de los ciudadanos y de la población en general.

Para nosotros, la realidad descrita no deviene sorpresa, era previsible dado lo agudo de la confrontación de actores que tienen posiciones opuestas en cuando a la forma en que debe el Estado servir a los procesos de acumulación y reproducción del capital y la forma política que debe revestir con lo social y la superestructura política.

Guste o no guste, la actual confrontación viene dando cuenta de matices ideológicos entre factores o interlocutores, algunos tratando de que la política retorne a un centro, otros con una visión más hacia la izquierda y aquellos que piensan desde una perspectiva de derecha.

Este diagnóstico difícil de auscultar, dadas las superposiciones de mediaciones y todo tipo de discursos falsarios, se trata de una realidad ideológica sin debate ideológico. Como estoy viendo el panorama, la situación se presenta irreversible, ojalá me equivoque, y tenderá a agravarse.

Justo reconocer cómo interlocutores de la sociedad civil, algunos con aparatos ideológicos fuertes como la Iglesia, hacen un esfuerzo para que predomine la sensatez, sin embargo, se requiere de esfuerzos mucho más creativos para conjurar lo que se presenta como un desbordamiento del turbulento río electoral.

La realidad electoral de Panamá, no perdamos la perspectiva, sí activa fuerzas del ajedrez de la geopolítica y son vientos que alinean posiciones. En torno al cómo se debe prefigurar o alterar las correlaciones de fuerza, más allá de lo nacional, no somos ingenuos, y como decía el maestro Nickos Poutlanzas, vemos el fenómeno y no su esencia.

Como ciudadano, históricamente preocupado por la patria, exhorto a que dejemos que los votos decidan y, sobre todo, que crezcamos en democracia, y que el Estado curse o trasunte los caminos hacia uno donde predomine un enfoque trial de libertad, eficiente justicia socio jurídico y satisfacción de las necesidades básicas.

Que Dios bendiga a Panamá y a los panameños.

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Viernes 7 de agosto de 2026