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El patriotismo panameño

Por: Redacción 13/08/2014

Desde nuestra independencia de Colombia, y tal vez antes, los panameños hemos demostrado nuestro patriotismo y amor por todo lo que se relacione con la patria. Desde entonces podríamos decir que la independencia contó con el apoyo de ilustres panameños que la trabajaron y de los ciudadanos que apoyaron aquel movimiento separatista.

Los héroes de entonces fueron los que forjaron el país independiente, los que crearon nuestra primera Constitución, nuestros símbolos, como son el Escudo, la Bandera y el Himno Nacional que entonaban con el corazón henchido de patriotismo.

HOY EL PATRIOTISMO NOS LLENA DE ORGULLO AL SABER QUE EL CANAL ES NUESTRO Y QUE HEMOS SABIDO MANEJARLO, MEJOR AÚN QUE LOS NORTEAMERICANOS. NUESTRO PUEBLO ES CONSCIENTE DE ELLO Y, QUIENES PENSAMOS QUE HA VALIDO LA PENA TANTO SACRIFICIO...

Esos próceres forjaron nuestra nacionalidad y dieron la independencia a Panamá de Colombia, aun con las limitaciones de un país pequeño que se separaba y abandonaba al hermano grande que nos había cobijado, pero que nos había abandonado. Los presidentes que vinieron luego, trataron de forjar la patria y cada uno puso su granito de arena hasta llegar al Dr. Belisario Porras, tableño de nacimiento y con el amor al terruño y que fue quien engrandeció la ciudad de Panamá y parte del país con tantas obras que realizó.

Así fuimos en una endeble democracia, si es que puede llamarse en esta forma a los gobiernos que tuvimos más tarde, cargados de trampas en las elecciones y que, por un tiempo, fuimos dirigidos por un jefe de la Policía que ponía y quitaba gobernantes a su antojo. Por esos juegos y rejuegos políticos que no eran apoyados por el pueblo, pero que no podían ser evitados, acostumbrados a una libertad que nos daba el régimen político que teníamos y que creímos era lo mejor, vino una dictadura militar que duró 21 largos y penosos años y que se caracterizó, justamente, por ser una dictadura con bastantes muertos, persecución, control de los medios de comunicación y el silencio de miles de panameños que no nos atrevíamos a hablar por miedo a las represalias y a ser deportados para hacer compañía a aquellos exiliados y otros que huyeron voluntariamente porque el régimen los ahogaba.

Afortunadamente, otros miles dispusimos, llenos de patriotismo, hacerles frente y con una empresa privada que no sucumbió ni huyó al extranjero, pudimos lograr unas elecciones que los militares no las hicieron libres ni democráticas y que, cuando vieron que habíamos triunfado los demócratas, las anularon aumentando la persecución y las muertes, hasta que pudimos deshacernos de ellos, muchos de los cuales, andan y gozan libremente de nuestra democracia y hasta se atreven a hablar de la misma.

A pesar de todo, tengo que reconocer que uno de ellos fue el autor del tratado que nos devolvió el Canal de Panamá y que hoy es nuestro, demostrando que hemos podido llevarlo mejor que sus antiguos jefes, que no dejaron de demostrar una discriminación hacia los panameños y que no sabían ni hablar español porque eran un territorio con nacionalidad propia y forma de vivir independiente, aun de los Estados Unidos.

Hoy el patriotismo nos llena de orgullo al saber que el Canal es nuestro y que hemos sabido manejarlo, mejor aún que los norteamericanos. Nuestro pueblo es consciente de ello, y quienes pensamos que ha valido la pena tanto sacrificio demostramos en todo momento nuestro agradecimiento a esos dirigentes que hemos tenido desde que el Canal nos pertenece. Son 100 años desde que esos intrépidos norteamericanos decidieron dar hasta su vida por la construcción del Canal con las innovaciones existentes hoy en día y que ha logrado mil beneficios para nuestro país. Todos sentimos orgullo de ser panameños y, aunque estemos flojos en el aprendizaje de nuestra historia y geografía, sobre todo la reciente, no dejamos de apreciar lo que vale nuestro Canal y aquellos que lo dirigen.

Nunca olvidemos que somos panameños y que todo lo que tenemos nos lo merecemos y debemos dejar sentado que el orgullo de serlo lo notamos en aquellos que corren por la Cinta Costera porque es una gran obra; en aquellos que contemplan los miles de edificios que se han construido y que nos coloca en una situación adelantada con respecto al área centroamericana; en los que tomamos el agua sin peligro, en los que encontramos lo que queramos buscando en los almacenes.

Un viva a Panamá, a nuestro Canal en su centenario y a todos los panameños.

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Viernes 7 de agosto de 2026