El “Pele Police”
Varias son las quejas contra este novedoso archivo móvil, porque en ocasiones la policía ha detenido a personas que no tienen cuentas con la justicia, o que ya las han saldado. Otros han alegado que su utilización es inconstitucional. En uno y otro caso le asiste la razón al ciudadano. Lo que no se debe olvidar es que el “Pele Police” aparece en momentos en que la actividad delincuencial tenía sitiada a la ciudadanía, y que su utilización ha contribuido a que, de alguna manera, las fechorías hayan pasado a la defensiva. No sería acertado negar o solicitar su retiro. Lo oportuno sería reglamentar su utilización, para que el ciudadano decente no sea víctima de equivocaciones o de acciones malintencionadas. En otras naciones, donde el “Pele Police” juega papel destacado, la información que administra se restringe a acciones consumadas o a búsquedas en el caso de delitos de tono mayor. Ni las autoridades deben utilizarlo de manera impune, ni debe ser retirado porque a menudo los delincuentes se aprovechan del respeto que requieren los derechos ciudadanos para incluir, inmerecidamente, los suyos. Un error que no debe cometer nadie es transformar las críticas al “Pele Police” en un tema político, por cuanto su actividad se restringe al orden público. Y en cualquier etapa, o gobierno de cualquier signo, esta herramienta debe servir para garantizar la seguridad ciudadana. Una reglamentación al respecto debe incluir a aquellos responsables de su utilización y las sanciones debidas.
