El peligro de las armas en Panamá
Estamos convencidos de que luego de la invasión a Panamá, quedó una secuela armamentista. Esa funesta actividad agresiva que culminó con una proliferación de armas de fuego, las cuales cayeron en manos de jóvenes en alto riesgo y en los grupos pandilleriles que se fueron armando producto de esa coyuntura que luego se fue multiplicado ante la mirada impotente de los estamentos de seguridad nacional.
El penoso espectáculo de los reclusos de la cárcel pública de Colón muestra abiertamente la deficiencia en nuestro sistema de seguridad estatal. Las armas mostradas son el elemento sustancial que propicia el clima de homicidios, robos y asaltos que experimentan a diario los panameños. La situación nos pone en condición de decir que si dentro de las cárceles existe ese arsenal, mostrado por los reclusos, qué podemos pensar de las diferentes pandillas que se movilizan libremente por los sectores conocidos como zonas rojas, en los cuales consideramos que los propios estamentos de seguridad corren peligro, al igual que ciudadanos que son rehenes en sus propias comunidades.
Hasta este momento no se ha puesto en práctica una estrategia por parte de los estamentos de seguridad que busque disminuir la cantidad de armas en manos del hampa en nuestro país. Son ellos los que tienen la responsabilidad de brindarles protección a los empresarios, a los inversionistas y a los dueños de negocios. De igual manera se pone en peligro la seguridad del Estado panameño, pues, para nadie es un secreto que los maleantes parecieran estar ganándole la batalla al Estado, pues somos nosotros los que vivimos aquí, los que estamos sufriendo en carne propia la ola de violencia. Somos víctimas directas del hampa que asalta, roba y mata y la policía no tiene ninguna estrategia efectiva que pueda bajar los altos índices de inseguridad.
Lastimosamente, esas imágenes televisivas recorren el mundo mostrando la inseguridad que reina en Panamá. La pregunta que se haría todo el mundo es ¿cómo se introdujeron esas armas al penal? Y si allá dentro existen esos calibres ¡cuán mayores habrá en los diferentes barrios del país! Esta situación debe provocar que de hecho se inicien operativos con el propósito de eliminar o acabar con la introducción de armas. Esa guerra de pandillas mostrada por la televisión nos avergüenza; esas escenas lo único que hacen es deteriorar la imagen del país a nivel internacional y dejan al descubierto la deficiencia que existen en los temas de seguridad.