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El poder adquisitivo local


Británico Quesada (britanico.quesada@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Cuando uno tiene cifras, es interesante comparar, aunque no sea algo que guste a muchos.

Por ejemplo, en Colombia se anunció a finales de 2012 que el salario mínimo será de 660 mil pesos (333 dólares aproximadamente) y que incluye 70,500 mil pesos (casi 40 dólares) de subsidio al transporte.

Esa cifra es mínima si se compara con la suma de entre 423 y 490 dólares en los que oscila la paga mínima en el Istmo.

A eso se debe sumar el elevado costo de la gasolina, cuyos automovilistas se meten la mano en el bolsillo para pagar 9980 pesos como mínimo por cada galón (cinco dólares). A pesar de que el hermano país tiene inmensas riquezas petroleras, su pueblo no las disfruta.

Contra cualquier crítica, el poder adquisitivo del panameño se incrementa, aunque es importante reconocer la impresionante inflación en el precio de los alimentos, generada por la especulación.

A finales del año pasado, los centros comerciales estaban abarrotados de personas comprando LCD, juegos de video, equipos de sonido y otros bienes.

¿Estamos tan mal los panameños como argumentan?

Quizás apretados en algunos gastos, pero no en la pobreza extrema, que sí hay en las montañas o las zonas indígenas del país, principalmente en la regiones de Bocas del Toro, Chiriquí y Veraguas.

Las informaciones señalan que se incrementa la venta de automóviles, se dispara la compra de tarjetas de crédito y los bancos elevan sus activos.

Crisis no existe, solo en la imaginación de algunos que se niegan a aceptar la realidad de una nación que va hacia adelante.

Obviamente que habrá problemas como en todos lados, pero las soluciones no vienen con una varita mágica, sino con trabajo.

Es 2013, llegó la hora de trabajar y producir, no de crear falsas alarmas que dañan a Panamá.

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Viernes 14 de agosto de 2026