El poder de la sugestión
He caído en las garras de un hombre que me ha sacado dinero por tres años y me cuesta salir de su influencia. Mire, monseñor, hace unos cinco años empezó una racha de malos acontecimientos como enfermedades, pérdida en los negocios de la familia y hasta un divorcio. Mi familia empezó a desesperarse y cada uno de nosotros fue buscando la manera de salir de los problemas. Uno se metió más en la iglesia, otro se hizo evangélico y desgraciadamente mi hermano mayor cayó en alcoholismo y mi madre un día oyó el anuncio en una emisora de un supuesto profesor mentalista que prometía solucionar cualquier problema con unos talismanes, oraciones, lecturas de cartas y de las manos. Mi madre empezó a acudir a su "consultorio" y este hombre le dijo muchas cosas que le habían pasado en la vida y un día fue a la casa y desenterró un muñeco que estaba en el jardín. Este feo objeto estaba muy cerca de un árbol que mi abuelo había plantado y nos dijo que un mal espíritu que había poseído a mi abuelo estaba en la casa y nos tenía a todos sufriendo. Total, todos, menos mi hermana menor, que nunca creyó en ese tipo, nos sometimos a sus requerimientos. Usábamos talismanes, nos bañábamos con unas hierbas que él nos daba y salíamos de noche al patio a conjurar a los espíritus de la bancarrota y de las enfermedades con unas oraciones que nos daba.
Dos cosas pasaron con el tiempo: nos fue mejor en los negocios, aunque hace un año volvimos a quebrar, pero sí es verdad que ya hemos dejado de enfermarnos. Pero hemos perdido un montón de dinero que le hemos dado a él. Ahora nos tiene amenazados de que si lo dejamos, nos vendrán desgracias y muertes. Que la muerte llegará primero con mis sobrinos pequeños, hijos de dos de mis hermanos. Tenemos mucho miedo. De los cinco que estábamos al inicio, ya uno se separó del grupo y, aunque temíamos que le iba a pasar algo, no le ha sucedido nada. Yo sé que es un hombre malo, manipulador y tiene a más personas engañadas, pero no puedo salir de su influencia.
...CON EL USO DEL PODER MENTAL, LA CONCENTRACIÓN Y LA SUGESTIÓN, QUE TODO LO QUE ESTA GENTE PUEDE HACER ACUDIENDO A ESPÍRITUS, SE PUEDE REALIZAR SIN ACUDIR A FUERZAS MISTERIOSAS SOBRENATURALES.
Usted y su familia son una víctima más de uno de los grandes engaños que se dan en nuestra sociedad y que es un burdo negocio: el de los adivinos, hechiceros y brujos. Son personas hábiles, que manipulan la conciencia de la gente con el uso de cierto poder mental que han desarrollado.
No es difícil decir el pasado de alguien apuntando a cosas genéricas y luego, viendo la reacción de la persona ante lo que se le dice, seguir profundizando y diciendo cosas que pudieron haber sucedido. Son técnicas usadas en interrogatorios de guerra. Hay un sacerdote católico, el padre Quevedo, quien fundó una escuela de parapsicología en Brasil, quien demuestra con el uso del poder mental, la concentración y la sugestión que todo lo que esta gente puede hacer acudiendo a espíritus se puede realizar sin acudir a fuerzas misteriosas sobrenaturales.
Ha logrado poner horizontalmente a una persona elevada a medio metro del suelo, sin nada que la sostenga.
Engaño, mentira, esta actividad de brujería es un negocio que hace que las personas estén siempre dando dinero a los que tienen "poderes", esclavizándolos por el miedo. Implica un atraso en el proceso evolutivo de más conciencia e inteligencia de los seres humanos, porque someten sus vidas a supuestos poderes emanados de las estrellas y maleficios. Este fatalismo le quita libertad al ser humano y el uso de ritos como el vudú trastorna la mente de muchos.
La sugestión juega un papel importante en esto. Nuestra mente tiene mucho poder para el bien o para el mal. Uno puede hasta crearse una enfermedad. Ellos no tienen ningún poder sobrenatural. Le pido que no se deje sugestionar y convenza a su familia de que ese señor no les puede hacer nada. Debería denunciar el caso a la policía, porque él los ha amenazado con la muerte de sus sobrinos. Además, está haciendo mala práctica de la medicina sin título porque usa amuletos para curar, y eso es un delito.
Por otro lado, desde nuestra fe y la Palabra de Dios, los que practican hechicería, brujería y adivinanzas no entrarán en el Reino de Dios. Nadie puede hacerle daño a usted y a su familia, al menos que abra un canal mental llamado "sugestión" de manera negativa y permita que influyan negativamente en su mente. Entonces, usted se sugestionará y provocará cosas negativas. Tenga una mente positiva y fe profunda en Dios que la protege y la ilumina y con Él usted es invencible.
Monseñor