El político honesto
Uno de los requisitos indispensables que deberían tener los políticos que aspiren a cargos de elección popular es ser honestos. Aunque parezca una locura, es muy difícil encontrar personas con perfiles para representar a la población que digan toda la verdad.
Quieren ser diputados, alcaldes, representantes y hasta presidentes, pero detrás de ellos tienen historias de terror llenas de actos deshonestos. Deben ser claros al momento de pedir el voto de los ciudadanos.
Si tienen o tuvieron procesos penales, deben dar la cara y explicarlos a sus electores. Al final, los ciudadanos decidirán si los eligen o no.
Igualmente, deben ser transparentes al momento de decir quién aporta a sus campañas políticas, sin importar si es un dólar o un millón de dólares. Cada centavo que reciben para hacer sus campañas debe estar identificado.
Si son más transparentes, de seguro se evitará que personas de dudosa reputación apadrinen a ciertos políticos.
Así mismo, aquellos que piden prestado dinero para hacer sus campañas y luego se olvidan de pagarlo cuando pierden deben ser sancionados de alguna forma.
Los panameños deben conocer el historial de estos personajes que aparecen cada cinco años con los mismos discursos desgastados a resolver todos los problemas del país.
Hay que tener siempre presente que un político que ya disfrutó de las mieles del poder y no resolvió nada tiene grandes posibilidades que en esta ocasión tampoco lo haga.
Se olvidan de los electores y solo vuelven a sus casas cuando les interesa algo. Por eso hay que ser cautelosos con los políticos tradicionales y no dejarse llevar por discursos vacíos. No se trata solo de criticar, sino de proponer soluciones.
