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El presidente de todos

Por: Redacción 22/02/2017

 

"Si das tiempo a la razón, se revelan los hechos y dejas de ser incauto transmisor de lo que dicen quienes, manejando medios, condicionan tu pensamiento. Ser libres, nadie dijo que resultaría fácil".

 

 

Como la moda en la farándula política de la época era ver a quién Varela acusaría de lo que fuera con tal de saciar su venganza, me acomodé en mi sillón a observar los "noticiados", entiéndase, los funcionarios del gobierno Martinelli-CD que el Ministerio Público llevaba a diario a la horca social. Le tocó el turno a José Raúl Mulino. Estaba sereno y cooperador, si bien le conocía poco he seguido su vida política y tiene tantas cartas credenciales para ocupar la silla presidencial que solo el egoísmo de los envidiosos de siempre escamotean, pero se estrellarán y duro, ya nadie les cree o sigue. Abandonaron la decencia que propalaban como melcocha e informaron a raja tabla quiénes eran y a qué venían.

En redes sociales me atreví aquel día a escribir una idea que poco a poco ha ido calando en nuestra población como un nuevo proyecto de gobernabilidad, Mulino llegaría en el 2019 al lado de todos al Palacio de las Garzas.

En CD, la gran mayoría de los copartidarios sabemos que no es posible elegir a un candidato de la oligarquía, ni a cualquier otro, cuyo interés no sea reconstruir la nación panameña con el concierto de voluntades de cada sector. No es hablando ni prometiendo, dice JR, sino escuchando como va a terminar su preparación para dirigir Panamá.

No desea cometer el mismo error que Varela, a quienes los Motta y sus asociados le compraron el sillón de las Garzas para el que evidentemente no estada capacitado.

Hoy ya más de cerca y formando parte de su equipo propulsor "ad honorem", no puedo sentir otra cosa que satisfacción y orgullo por poder anunciar que como precandidato está conectado con el latir de los marginados, los entiende y sabe que la forma directa para ayudarles es haciendo lo que ellos le dicen y no como ahora, imponiendo políticas públicas con olor a café de oficinas refrigeradas.

De vez en cuando aparecen los que incendiaron Chiriquí y Colón aduciendo que en sus manos corre sangre inocente, qué bribones, piensan que todavía nos engañan. Equivocados como siempre. Puedo advertirles que en sus manos, piernas, mente y corazón corre la sangre del panameño patriota que es. No teman al cambio, seremos justos con los vencidos electoralmente, porque hemos de construir un Panamá que nos incluya a todos, sí a todos, es decir, a ustedes también, aun sin merecerlo.

Abogado.

 

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Miércoles 15 de julio de 2026