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El problema cuando no se hace, ni se deja hacer

Por: Redacción 14/04/2015

Es una realidad que 5 años es un periodo muy corto para poner tan siquiera en marcha un proyecto de gobierno que resuelva las necesidades de un país, y en especial el nuestro. Entendemos que intentar trabajar en un ambiente que apesta a corrupción es intolerable. Entendemos, y en cierto modo nos tranquiliza ver que se “preocupen” en pedir cuentas por el daño económico dejado por la administración pasada. Lo aplaudíamos al inicio, y por momentos nos emocionaba más que la novela de las noches o un juego de fútbol, cosas así; pero cuando nos viene la resaca moral, nos damos cuenta de que aparte de llenar periódicos y noticieros con escándalos pasados (porque los actuales se mencionan poco), ¿qué otra cosa estamos recibiendo? ¿Qué buenas nuevas nos traen? Y por momentos somos comprensivos y decimos: “está bien, están tomándose su tiempo”, todo muy “con calma y buena letra”, pero llegamos a este punto en el que no vemos resultados y nos preocupa, y así como seguramente nos sentimos como ciudadanos, nos sentimos, y aún peor cuando, como empresarios, queremos contribuir de forma activa al desarrollo social, económico y laboral de nuestras comunidades. Y de pronto usted, querido lector, que puede ser un productor, un comerciante, un propietario de negocios, un gerente general de empresa o sencillamente un microempresario desea generar dinero limpio, bien trabajado, con todas las de la ley; desea generar empleos, que a su vez activan la economía familiar de algún hogar, que mejoran de alguna forma la calidad de vida de la gente, se encuentra con esta frustrante realidad, que parece ser más insufrible en el actual gobierno, de que la burocracia o sencillamente el poco interés de servir a la gente, nos impide concretar los permisos o trámites que necesitamos para llevar a cabo nuestros propios proyectos, proyectos que acelerarían significativamente la economía de nuestro país, porque hablemos claro una cosa: la bonanza económica que muchas veces presumen los gobiernos es en realidad el producto de su esfuerzo, como trabajador o propietario de negocio, no del gobierno.

Son sus impuestos, su generación de empleos los que sostienen la nación, es su trabajo duro el que lo hace, y para eso es lógico que quiera cumplir con todos los requisitos que necesite para trabajar acorde a las leyes panameñas. Pero tiene que estrellarse de pronto con la dura y fea realidad de gente que le importa poco o menos que nada lo que usted quiere hacer, y le ponen millón y un pretextos para no colaborar, para mandar al sueño eterno de las carpetas y notas ese proyecto suyo en el que quizás usted se está jugando hasta el futuro de su familia. Cada día perdido, cada reunión que se pospone, cada cita que se cancela, cada excusa barata que se pueda inventar para no hacer el trabajo por el que usted, de una forma u otra, les paga a través de sus impuestos y tasas, es una ominosa roca que tiramos al engranaje del desarrollo económico del país.

..SI SE MEJORA LA EFICIENCIA DE LOS PROCESOS, SIN PERDER LAS REGULACIONES, NUESTRA ECONOMÍA PUEDE MEJORAR AÚN MÁS, PUEDE HABER BENEFICIOS PARA LAS COMUNIDADES...

Es la misma burocracia que alimenta la corrupción que con “tantos bombos y platillos” este gobierno desea combatir. Esta es la raíz del problema. De ahí vienen los “maletinazos”, las coimas, el tráfico de influencias y por ahí sigue la lista. De nada sirve meter presos a exdirectores que le metieron mano a jugosas comisiones o negociados, cuando tenemos “microcorruptos” que te cobran por acelerar procesos, o por ponerte un sello, que sé yo, para que usted, querido lector, pueda trabajar honradamente, pueda sacar su negocio o proyectos adelante. Es problema serio para un gobierno que no mira estos detalles, porque siendo honestos otra vez, sin el apoyo privado ningún gobierno sale a flote, ninguna crisis se resuelve.

Dejo esto por aquí, con la finalidad de despertar conciencia, de que alguien del gobierno lea esto y se dé cuenta de que no pueden resolver los problemas solos, que existen empresas o personas que pueden generar soluciones para la gente, que con el apoyo correcto, se pueden desarrollar actividades que generen empleos e ingresos al Estado. Que si se mejora la eficiencia de los procesos, sin perder las regulaciones, nuestra economía puede mejorar aún más, puede haber beneficios para las comunidades y las personas a través de las empresas privadas, por medio de iniciativas de responsabilidad social empresarial, donaciones, entre otras. 5 años es un tiempo cortísimo para hacer los cambios sociales que el país necesita, pero estoy seguro de que, al igual que nosotros, muchos empresarios piensan en cómo ayudar a mejorar sus comunidades, solo quisiéramos que el gobierno nos ayude a ayudar a los demás, porque no existe nada más problemático que la gente que “no hace ni deja hacer”, y más aún si es un gobierno.

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Viernes 31 de julio de 2026

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