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El problema de la basura en Panamá y sus soluciones


Delfo A. De Lora Rivera / Jubilado (opinion@epasa.com) / -

En noviembre de 2009 publiqué un artículo sobre el problema de la basura y cómo resolverlo. Mis comentarios cayeron en saco roto, al igual que los que he hecho desde hace rato sobre el transporte y el “relajo en el tránsito”. Hoy, estos dos problemas se han constituido en la “comidilla” diaria de los noticieros de oposición al Gobierno. La oposición está haciendo su trabajo echándole “sal a la herida” y lo está haciendo muy bien demeritando la excelente gestión del Gobierno con estos dos problemas. Los que no hacen o hicieron su trabajo son los funcionarios que estuvieron o están a cargo por parte del Gobierno. Funcionarios que en su momento debieron ser despedidos por incapaces y en la “práctica” han venido “saboteando” como “caballos de Troya” la buena o excelente gestión de otros funcionarios. En este artículo me voy a referir específicamente a la basura y las soluciones a este problema a corto plazo. Cada una de ellas sería por sí misma la solución a este problema:

EN TAIWÁN TE RECOGEN LA BASURA Y “TE PAGAN”, PUESTO QUE LA USAN COMO FERTILIZANTE. LA RECOLECCIÓN DE LA BASURA POR UNA COMPAÑÍA DE TAIWÁN, LO QUE PODRÍA SER UN INGRESO PARA EL ESTADO PANAMEÑO....

1. Implementar un sistema estrictamente igual al implementado por las antiguas autoridades de la antigua Zona del Canal. Dicho sistema trabajaba en forma excelente hasta el punto de que la Zona del Canal era un ejemplo de ornato y de aseo para el país y el resto de Latinoamérica. Cuando dichas autoridades estaban a cargo del ornato y aseo de las ciudades de Colón y de Panamá se le llamaba a Panamá “la tacita de oro”. Este sistema consistía primero en recoger la basura periódicamente en forma responsable y profesional bajo un sistema administrativo y operativo a toda prueba. A los camiones se les daba el mantenimiento apropiado para mantener el equipo a su máximo nivel. A los trabajadores se les pagaba un excelente salario y beneficios y contaban con los uniformes y equipos necesarios para hacer su trabajo con el menor riesgo a su salud (este Gobierno ha tomado pasos en cuanto a los trabajadores y ha comprado camiones nuevos, sin embargo, no estoy muy seguro del mantenimiento que se les está dando). El excelente salario prevenía la tentación a estar “coimeando” a quienes servían por temor a perder su empleo y aseguraba una excelente productividad. La labor de recolección era acompañada por autoridades policiales y civiles (jueces) quienes “no permitían” que nadie tirara un “papelito” a las calles y menos en zanjas, quebradas o en ríos. Casi nadie se atrevía a cometer una infracción de aseo y ornato, y menos los residentes de la ciudad de Panamá que cruzaban el límite, porque de inmediato eran llevados por un policía ante un juez y tenían que pagar una multa altísima.

El que no podía pagar la multa quedaba preso. Actualmente y por tradición, aquí en Panamá las autoridades encargadas de recoger la basura no la recogen como debe ser y no tienen este apoyo de las autoridades policiales y civiles (jueces, corregidores, representantes y alcaldes). Para resolver este problema a corto plazo se deben dar las cosas como las mencioné arriba.

2. El Gobierno actual, representando al Estado panameño, debe negociar un contrato con empresas de países como Taiwán para recoger la basura en las ciudades de Panamá, San Miguelito y Colón en primer lugar. Luego se puede extender a otras ciudades donde la recolección de la basura y el ornato y aseo de la ciudad sea un problema. En Taiwán tuve la oportunidad de vivir, y allí te recogen la basura y “te pagan” por ella, puesto que la usan como fertilizante.

En otras palabras, la recolección de la basura por una compañía de Taiwán por ejemplo, podría ser un ingreso para el Estado panameño e incluso directamente para los hogares panameños y no un gasto bajo un sistema ineficiente donde unos cuantos bobos como yo pagan y no te recogen la basura como es debido, o no la recogen en sectores marginados porque no pagan y tienen esos sectores como un basurero, para vergüenza del país, perjudicando al resto de la población. Esto parece ser un negociado para ciertas personas o grupos en detrimento del resto de la población y del Estado panameño, como esta compañía contratada en San Miguelito que no hace su trabajo porque, según ellos, “no es rentable” porque mucha gente no paga, sin embargo, no lo dejan. Es hora ya de que las autoridades alcaldicias, el Gobierno central y el señor presidente tomen cartas en este asunto decidiéndose ya por una de estas dos soluciones, porque este problema se puede salir de control con una epidemia.

Pienso que la mejor solución es la número dos, con el apoyo policial y civil que menciono bajo el número uno.

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Viernes 14 de agosto de 2026