El problema de la basura es nacional, no municipal
El debate del proyecto de ley que crearía la Autoridad Nacional del Aseo –cuyos detalles desconozco- ha planteado protestas de parte de quienes insisten en mantener esta atribución -a pesar de sus reiterados fracasos- en manos de los municipios en lugar –como se pretende- del Estado.
La recolección de la basura ha carecido de una política nacional que ojalá que con la presente discusión pueda finalmente establecerse. La obligación estatal está establecida claramente en nuestra Constitución: es un problema de salud. En su artículo 109 ésta nos dice que “es función esencial del Estado velar por la salud de la población de la República…” En su artículo 110, numeral 4, señala que “en materia de salud corresponde al Estado el combatir las enfermedades transmisibles mediante saneamiento ambiental”. Si la basura no se maneja bien, como a todas luces está ocurriendo, estamos cerca a gigantescos problemas de salud pública.
Es evidente pues que en materia de recolección de desechos existe una responsabilidad primaria que históricamente por diversas razones –más políticas o “politiqueras” que técnicas- se ha delegado a la empresa privada, a algunos municipios, o a entes semi-autónomos del Estado como fue la DIMA, etc. Ninguna de esas alternativas ha sido la correcta.
La recolección a nivel municipal mediante concesiones –caso La Chorrera, Arraiján o Penónome- ha fracasado porque las empresas privadas que se han encargado de las mismas –además de estar permanentemente acosadas por el flagelo de la corrupción a nivel local- su fin primordial es la utilidad, la cual esperan recibir por el cobro de sus servicios a los usuarios. Pero, ¿qué ocurre con la cantidad de panameños que viven en las afueras de esas ciudades, o están en los niveles de pobreza, incapaces de pagar una tasa de aseo? ¿Quién se encargaría de ellos? El Municipio, en la mayoría de los casos sin recursos suficientes, o el Estado, sobretodo cuando es una obligación que constitucionalmente le corresponde.
Con esa política nacional establecida, el ente que se cree se encargará, eso sí de la mano de los municipios, de determinar como se dividirá el país para que este trabajo se realice de la manera más completa posible, ya sea buscando mecanismos para reutilizar los desechos, convertirlos en energía, promover políticas de reciclaje, en fin, buscando soluciones a largo plazo, a lo que se queda en paliativos cada vez que asume la Alcaldía un nuevo Alcalde, como ha sido el caso de la ciudad de Panamá.
gcochez@covad.net
*Alcalde de Panamá 1989-1991.
