El problema de la credibilidad
Con mucha frecuencia escuchamos y leemos en diferentes medios informaciones sobre las presidentas que hemos tenido en América Latina.
Los medios de comunicación a veces son excluyentes, mencionan a unas mujeres que han tenido la suerte de llegar a ser gobernantes de su país, no así a la Dra. Violeta Chamorro electa por el voto popular de Nicaragua.
Todas estas mujeres ex presidentas y presidentas han sido apoyadas por sus amigos con poder político o sus esposos en sus diferentes países.
En Panamá ha habido una lucha para lograr que las mujeres tengan la paridad dentro de los partidos políticos, pero un Tribunal Electoral compuesto por menos de cinco hombres impuso su voluntad y así la organización de mujeres de Partidos Políticos tuvo que quedarse con un porcentaje inferior al 50% de participación femenina, igualmente las mujeres independientes quedaron muy decepcionadas con la ley.
Es cierto que un mayor porcentaje se nos ha asignado, pero ese porcentaje no significa que en las elecciones vamos a tener un alto número de mujeres triunfantes al poder. ¿Por qué? ¿Es por razones de credibilidad?
Nosotras las mujeres creemos más en los hombres aún cuando nos engañen. También en el hogar cuando observamos separación de la pareja, después hay reunión alegando mil razones para ello.
Esto de los apoyos políticos no sólo se observa en las candidaturas de las mujeres. También se observa en los hombres; como el caso del señor Martín Torrijos que ocupó el solio presidencial en el período de 2004 a 2009, siendo una persona inmadura, sin experiencia y sin fortuna, sólo porque fue el hijo del general Omar Torrijos Herrera.
Pareciera que la mujer es masoquista, generalmente se define por quienes las engañan. ¿Qué sucederá en las próximas elecciones de Panamá a pesar de los cambios electorales?
