El problema de la cuestión ambiental
En el transcurso de los últimos 45 años se han desarrollado paulatinamente, en América Latina, grupos e individuos dedicados a la investigación sobre las diversas facetas de la problemática ambiental. Una buena parte del trabajo realizado ha pretendido dar un mayor énfasis a proyectos de investigación que permitieran ofrecer directivas concretas para la gestión del medio ambiente y soluciones reales a algunos de los problemas ambientales más acuciosos.
La educación que cabe prever para América Latina a fines del segundo decenio se halla determinada en parte por los procesos en marcha de crecimiento y de cambio. En parte se verá determinada por el carácter y la eficacia de las políticas públicas que se apliquen en los próximos cinco años; en parte dependerán de acontecimientos que puedan escapar al control de los forjadores de las políticas nacionales y regionales, y que no se puedan prever debidamente; el progreso científico y tecnológico; cambios en las actitudes y expectativas de la población; tendencias políticas, sociales y económicas de los centros mundiales de poder; cambios en la competencia entre esos centros y en sus políticas hacia el resto del mundo; presencia o ausencia de cambios climáticos y de desastres naturales.
Como consecuencia de esta labor se ha creado una conciencia crítica de cierta importancia, y ha ido surgiendo un pensamiento latinoamericano sobre las cuestiones del medioambiente, del cual Panamá y los panameños no están exentos. Empero, no todo este pensamiento se ha expresado en acciones concretas porque lo que los gobiernos o los particulares hacen con respecto a los problemas del medioambiente ha estado condicionado, hasta la fecha, por las presiones coyunturales desde el punto de vista económico y financiero, e influido directamente por las pretendidas soluciones que ofrecen, desde afuera de nuestros países, quienes tienen buena parte del control de las tecnologías que utilizamos y de los sistemas “técnicos” para enfrentar problemas de toda índole. Comienza, sin embargo, en algunos países, como en nuestro Panamá, a tomarse más en cuenta los aportes de investigadores nacionales y de la región, que conocen mejor su realidad natural y sociocultural.
Es de justicia reconocer que desde hace ya varios años los investigadores latinoamericanos sobre cuestiones medioambientales han tenido oportunidades de reunirse entre ellos y con expertos de otros continentes en seminarios y congresos convocados para tratar el tema. En diciembre de 1985 se realizó el Primer Seminario Latinoamericano sobre Sistemas Ambientales para la Planificación, donde se presentaron trabajos de gran importancia sobre la preservación del medioambiente en América Latina.
Un año después, en noviembre de 1986, se realizó en Xalapa, Veracruz, México, el Segundo Seminario Latinoamericano sobre Sistemas Ambientales. Los participantes en este seminario discutieron extensamente sobre las conceptualizaciones, los enfoques e intereses en común y decidieron crear el Programa Latinoamericano de Sistemas Ambientales (Plasa).
Para los fines del caso, conviene aclarar el concepto de sistema ambiental. En ese sentido, podríamos decir que el aporte más significativo al proceso de análisis de la concepción ambiental y su proposición de cambio ha sido el derivado de considerar las realizaciones significativas entre la sociedad y la naturaleza. Partimos de la concepción de que la naturaleza está mediada socialmente y que las relaciones sociales se dan en un medio natural con el que interactúa como parte integrante de un sistema global. Y el hecho de que la naturaleza esté mediada socialmente significa que el conocimiento que tenemos de ella, la intervención que hacemos en ella, el instrumental que utilizamos para ello, y la base infraestructural que empleamos, llevan el signo, las particularidades y las contradicciones de la sociedad dominante con que se relacionan.
A su vez, las relaciones sociales, en las cuales es obvio que se integran las económicas y culturales, están influidas e influyen al medio natural en que se establecen. Las relaciones entre la naturaleza, sociedad, economía y cultura son, hoy día, materia de discusión pública en Panamá, y es un tema de palpitante actualidad en todos los sectores sociales. Algunos ejemplos: “los humedales” “Caminos de Cruces”, el “Cerro Ancón”, conservación de las áreas verdes y el “tapón del Darién”.