El problema de las calles
La Biblia es un libro de mucha sabiduría. Según Mateo 9- 16, “nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; porque el remiendo tira del vestido y se hace peor la rotura.” Muchos se preguntarán a qué viene todo esto : Sencillamente a que, desde algún tiempo, cuadrillas del Ministerio de Obras Públicas o personal contratado por el gobierno, para reparar las calles de la ciudad (que se encuentran en mal estado), están realizando un trabajo deficiente, para salir del paso.
Y hacerle ver a la comunidad que están haciendo una obra responsable; y la verdad es que lo que están realizando es una verdadera chapucería, tapan los huecos y al poco tiempo estos se agrandan. Hay tantos huecos en las calles de la ciudad, sin contar en el interior, que me parece que sería más económico hacerlas nuevas, removiendo todo el material degradado y cubrir toda la superficie con una gruesa capa de asfalto.
Ya con anterioridad y este gobierno no es la excepción) otros gobiernos se han dando a la tarea, poco recomendable, de remover parte del material que se ha levantado en las calles y carreteras, echándole una delgada capa de asfalto, para dar la impresión de que es una obra nueva en su totalidad. Lo que llama la atención es que al poco tiempo de ser construida se forman grietas y huecos más grandes, porque como bien dice La Biblia, no se puede poner remiendos nuevos en vestidos viejos. Y esto es lo que me parece que se está haciendo en la autopista de la Chorrera, que lo recomendable es que se construya una nueva.
Es muy fácil de comprender que cuando hay pocos huecos en calles o carreteras, el problema se soluciona, pero cuando existen tantos, es mejor hacerlas nuevas y no seguir parchando porque sería un trabajo inútil. Yo sé que el Sr. Presidente no es ingeniero y no tiene porqué saber de estas cosas, pero existen asesores a su alrededor que deben decirle que el trabajo que se hace en las calles es ineficiente y desdice mucho de un gobierno que se da ínfulas de que ha alcanzado el grado de inversión, que nos colocaría como país del primer mundo. Y eso no es cierto, basta ver las calles de la ciudad y la basura acumulada por todas partes, los malos olores y el problema del agua.
