El problema del agua
Disponer de agua potable en cantidad y calidad suficiente para satisfacer las necesidades básicas del panameño, parece ser una misión imposible. Cuando no llueve, porque las plantas de tratamiento no tienen agua disponible, y cuando llueve, porque esta llega con sedimentos y no podemos procesarla.
En cualquier caso demostramos que no estamos preparados para ofrecer el suministro continuo del precioso líquido a la población, bien sea por la falta de embalses del tamaño adecuado que nos permitan almacenarla en tiempos de escasez, o por la falta de equipo que elimine los sedimentos que trae en la época de abundancia.
En este momento, las lluvias han alcanzado niveles más allá de las predicciones, lo que significa no estamos haciendo pronósticos realistas. Por años, los científicos han venido anunciando estos fenómenos, pero continuamos prestando oídos sordos a sus advertencias vinculadas a la protección del medio ambiente y al manejo responsable de las fuentes de agua.
Ojalá nos sirva de experiencia y comencemos a cambiar nuestros viejos criterios sobre este tema, pues lo que si resulta evidente es que la situación empeorará con el tiempo antes de que nosotros mismos aprendamos a manejarnos con la Naturaleza y no en contra de sus leyes.
