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El profesional panameño que necesita el mercado actual

Por: Redacción 19/06/2016

 

Aunque en el último año Panamá sintió una desaceleración en su economía, es una realidad que en la década actual ha experimentado una crecimiento económico que lo ha llevado a ubicarse entre los países con mejor tasa de crecimiento en América Latina (alrededor del 8.3%); esta realidad no se ve plasmada en los sectores rurales que demuestran cómo se ha venido presentando una migración de panameños de esta zona hacia la ciudad debido que es allí donde se concentra la mayor actividad económica y laboral, sin embargo, esto no es garantía de una ocupación laboral formal, pero, ¿Por qué no es garantía de trabajo y calidad de vida?

Se está presentando otra realidad alterna, el sistema educativo actual no está formando el personal que necesita en un futuro inmediato el mercado laboral panameño. Existe evidencia que aunque por año se gradúan más de 100 mil personas entre el sistema educativo formal y el técnico profesional, se encuentran problemas para cubrir vacantes lo cual a mediano plazo puede tornarse en emergencia, pues va en contravía al crecimiento económico que aspira seguir teniendo Panamá.

Pero más allá de las cifras, lo realmente sensible de analizar es en qué se está enfocando el profesional panameño, cuál es el rumbo que le está dando a su vida profesional y bajo qué conceptos personales y de proyecto de vida decide elegir una carrera u otra.

No es un secreto que Panamá ha sido considerado por muchos años como un centro financiero atractivo para la inversión extranjera, es por esto que el sistema bancario con garantías robustas ha sido considerado como una alternativa interesante para que muchos panameños decidan orientar su futuro profesional en Banca y Finanzas; sin embargo, esto ha generado que exista una saturación de profesionales en esta área y por fuerzas del mercado (oferta y demanda) cuando hay sobreoferta, el precio cae y la demanda aumenta, por lo tanto se generan salarios bajos y profesionales insatisfechos buscando emplearse al “mejor postor”, el que tenga la mejor oferta laboral con mejor ingreso, lo que genera aumento en la rotación de personal en las empresas y el poco compromiso y sentido de pertenencia por las organizaciones.

Sin embargo, existe la disyuntiva de cuál es el profesional que necesita Panamá en la actualidad, si profesionales en carreras con una mejor salida laboral en cuanto a su remuneración como son las ciencias de la salud, que le permite obtener una estatus y mejores oportunidades así no sean abundantes, o profesionales con proyección macroeconómica orientados al crecimiento de Panamá en las diferentes áreas logísticas donde cada vez se hacen más fuertes por ser el Hub de las Américas, demandando talento humano calificado y buscando mitigar la ocupación extranjera que en los últimos años ha acaparado gran parte de las ofertas laborales; o por último tener una filosofía más vocacional y no seguir ningún código pluralista de conveniencia social sino simplemente formarse y hacer lo que más les guste, independiente si es o no lo que más les conviene en cuanto al mercado laboral se refiere y remuneración salarial.

En la actualidad se reconoce una necesidad inmediata, según estudios del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en los próximos años Panamá seguirá con un crecimiento logístico el cual demandará alrededor de 100.000 mil trabajadores de los cuales el 65% será ocupado por personal técnico y operativo. De lo anterior, es claro que la apuesta debe estar en el modelo de educación y de formación a nivel técnico y profesional, se deben egresar profesionales competentes a nivel local e internacional.

La respuesta está en las aulas, el Gobierno debe evaluar el sistema actual, el nivel de exigencia en la educación debe aumentar, es necesario que se le apueste a una educación integral y emprendedora que genere las habilidades, conocimientos y aptitudes que va a demandar el mercado laboral, pero debe dársele un enfoque diferente, formar profesionales no para ser empleados, ¡No!, el emprendimiento es fundamental en la formación académica, se requiere con urgencia profesionales que no salgan con la mentalidad de emplearse sino de generar empleo, la sensibilización en la academia de formar y potencializar empresarios es una exigencia que hace el mercado competitivo mundial.

Por cada egresado que tuviera una idea de empresa a desarrollar, la financiación de proyectos y la generación de empleos serían indicadores para mirar a Panamá no solo como fuente de inversión económica sino de investigación académica. Por lo tanto, el profesional que necesita el mercado panameño es aquel que genere valor agregado, el que comprenda que la educación y el emprendimiento son la fuente de crecimiento que lo llevan más allá, de lograr un empleo y un salario, a alcanzar la realización personal y la felicidad de aportar con esfuerzo y sacrificio por un Panamá profesionalmente exitoso.

Estudiante de Maestría en Administración de Negocios con Énfasis en Gerencia Estratégica. Universidad Interamericana de Panamá

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