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El pueblo de quién

Por: Redacción 26/07/2016

Con tristeza y desesperación, podemos ver cómo nuestro país, que antes permitía a sus habitantes gozar de alguna manera de una calidad de vida satisfactoria y digna, ahora se vea sumido y convertido en una vida llena de angustia. Cada día, en lo que va de este periodo, donde la palabra cogobernar está de moda solo para que la vanidad del Gobierno pueda mantenerse y hacer derroche de la más cruel mediocridad, vemos con mucha más tristeza y desesperanza, tras el correr de los días, cómo nuestro país, que hace apenas 5 años era la envidia latinoamericana, se convierte en un país con poco o casi nada de oportunidades.

Hoy somos la burla mundial, somos golpeados y lastimados en nuestra dignidad nacional como pueblo: papeles de Panamá, Caso Waked, etc. Igual, existe ahora corrupción, nepotismo, rambulería de patio, prebendas económicas a cambio de poder. Todo a cambio de nada, todo a cambio del provecho personal de unos cuantos en detrimento de muchos.

...las encuestas encienden cada vez más la venganza, el rencor al mejor estilo de un gobierno inquisidor, que, en lugar de buscar la mejor calidad de vida para sus gobernados, aparece cada día en noticias amenazando, perdiendo tiempo en persecuciones políticas...

¿El pueblo de quién? Acaso los electores de este gobierno no tienen derecho a sentirse satisfechos. Lamentablemente, las encuestas van y vienen. Las encuestas, que demuestran cuánto fastidio existe en la población. Y lo peor, las encuestas encienden cada vez más la venganza, el rencor al mejor estilo de un gobierno inquisidor, que, en lugar de buscar la mejor calidad de vida para sus gobernados, aparece cada día en noticias amenazando, perdiendo tiempo en persecuciones políticas que, al final del camino, ya a nadie casi le importan.

Señores del Gobierno, estamos a tiempo de emprender el camino para la mejora de la calidad de vida de los panameños. Busquen soluciones al transporte, educación, seguridad, empleo, salud. Permitan, de una vez por todas, que el Poder Judicial haga su trabajo, dedíquense a trabajar, ya no solo en las promesas que no tendrán tiempo de completar, sino que hagan el esfuerzo, por mínimo que sea, de construir por lo menos una obra que se pueda reconocer como tal, en la que usted estampe su firma como presidente de la República.

Al menos le quedan a usted, señor presidente, 3 años para darles a este país y a sus ciudadanos la oportunidad de creer en la consigna que reza "la satisfacción del deber por lo menos a medio cumplir". Justifiquen los altos salarios y demás incentivos que lograron debido a las malas leyes diseñadas por aquellos que solo piensan en sí mismos. Eso les permite hoy disfrutar de grandes incentivos, por encima de los que menos tienen.

¿El pueblo de quién? Es tiempo de seriedad, madurez, juicio. Es tiempo de una educación seria que forje hombres y mujeres valientes dispuestos a elevar nuestro nivel de competencia en todos los aspectos. Basta ya de mostrar incapacidad y pocos deseos de trabajar por este país.

"La soberbia es una discapacidad que suele afectar a pobres infelices mortales que se encuentran de golpe con una miserable cuota de poder".

Magíster

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