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El que hace negocios con Berlusconi sale escaldado


Siempre es un minúsculo grupo que empaña la imagen de su respectivo colectivo, ocurre por ejemplo, en Italia y también aquí en Panamá.
Con la defenestración de las prendas locales como Lavitola y ahora de Silvio Berlusconi nos debe alucinar en algo debido a sus estrechos vínculos comerciales y de amistad de estos personajes con influyentes figuras que pululan actualmente en nuestro barrio de San Felipe.

Aunado a esto, desde que entró esta administración, ha habido selectivos nombramientos diplomáticos en nuestro nombre, ante Roma. Parafraseando a Martí, conozco al monstruo porque una vez deambulé en sus entrañas; por ende me considero apto, en nombre de todos nosotros, de que se nos dé una sincera explicación oficial del por qué nuestra obtusa relación comercial como nación con la empresa italiana Finmeccanica.

Necesitábamos aquellos costosísimos 19 radares ofertados por los italianos y los turcos ($125 millones y $33 millones respectivamente) tal como necesitamos construir un segundo canal por Panamá u oleoducto.

Nuestro Órgano Ejecutivo cuenta con tantos asesores que uno le debió haber adelantado a sus jefes que históricamente hacer negocios como nación con (o por medio) de Berlusconi, sale uno escaldado; si no pregúntele a España. El astillero y fabricante italiano de armas navales, Finncantiere (quien cuenta con don Silvio como su mayor accionista) colocó en España, sin ninguna experiencia en esta industria, el sistema de frenado a los trenes de alta velocidad entre Madrid y Barcelona.

Han pasado 10 años y los catalanes no han recibido los frenos por los cuales ya han pagado, así que aun sus trenes no gozan de su velocidad máxima tipo TGV. Si hubieses ojeado aquella edición de “HOLA” te hubieras enterado que don Silvio y el británico Tony Blair fueron padrinos en boda de la hija del Sr. Aznar en El Escorial.

En fin, con el pasar del tiempo y ver el desfile de diferentes administraciones locales pasar ante nosotros, empiezo a querer más y más a mi can (hasta le doy puesto y fina bajilla en mi comedor).

Al paso que vamos y debido a la poca supervisión que le damos a nuestros gobiernos, avizoro que en las próximas dos o tres elecciones quedará nuestro escudo nacional sin cornucopia ya que alguno de esos se la fumigará y luego seguirá su intervención inconstitucional en nuestro dorado Canal ya que contarán entonces con control total de la Corte Suprema. Despertemos Panamá.

Ingeniero en Sistemas y Telecomunicaciones.