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El sentido de la vida en la gente


Rogelio Herrera (opinion@epasa.com) / Profesor

Desde el inicio de la humanidad, el hombre se ha preguntado y ha buscado la razón de su existencia, conciencia y felicidad. Son variadas las concepciones filosóficas y religiosas que han tipificado estos conceptos, tratando de dar respuesta a temas tan inquietantes. Hoy en Panamá y el mundo, metidos en una selva de problemas, el hombre intenta encontrar escapes que le permitan encontrar su razón de ser, tener una conciencia lo más clara posible sobre sí mismo, su existencia y su relación con el mundo, lo más clara posible en su devenir y tratar de ser felices.

Mucha gente se encuentra en una encrucijada, entre ellos, los salarios no les permiten cumplir con principios tan elementales como la comida, el vestido y la vivienda. Amén de los servicios públicos. Los sistemas económicos parecen no tomar en cuenta que el costo de la vida sube y que los salarios, pensiones y jubilaciones no pueden cubrir esas alzas. Esta situación debe considerarse con más seriedad, ya que provocan explosiones sociales.

Hay circunstancias en las que los seres humanos se subordinan a fuerzas extrañas. Los pueblos y los individuos se encuentran trascendidos en sus capacidades, siendo entes que piensan y razonan. La voluntad está constreñida por factores que rebasan nuestras fuerzas internas que nos hacen sentir impotentes frente a hechos reales y concretos. Hoy sube el pollo, mañana el maíz y luego la fruta. La energía eléctrica está por las nubes y hay el intento de subir el agua. Esta situación nos impide llevar una vida normal, llevar a cabo nuestros mejores propósitos y nuestros más caros deseos. El filósofo Kant nos destaca el imperativo categórico, en el que se cuestiona cuál es la naturaleza de nuestro ser, de nuestra vida personal, de nuestra existencia. Psicoanalistas, filósofos, poetas y hombres de ciencia en general han tratado el tema. En sus consideraciones, nos llevan a pensar que se trata de un tema que es el centro de nuestro interés, eje de nuestras preocupaciones.

Por estas razones señalamos: hay personas que no encuentran el sentido de la vida, cosa que debemos evitar, ya que estos seres humanos van rumbo a un modo de vida contrario a los valores positivos. Falta orientación, falta de rumbo como un “ave dejada atrás por la bandada”, tal como expone Ricardo Miró. Unámonos y busquemos soluciones para que la vorágine del desaliento desaparezca. Que la distribución de la riqueza sea equitativa y cónsona con la realidad económica que vive el país.

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Viernes 14 de agosto de 2026