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El sistema de transporte que te lleva 'En Tránsito'

Por: Redacción 09/07/2015

Guillermo Antonio Ruiz Q.  /Ingeniero y analista político.

Antes del golpe militar de 1968, liderado por Boris Martínez y Omar Torrijos, el servicio metropolitano de autobuses estaba regentado por varias empresas que se distribuían las diferentes rutas. Es cierto que eran otros tiempos, pero la idea no era mala. Cuando Omar Torrijos se consolida solo en el poder, pacta con sectores de la izquierda criolla y, entre otros, con sectores obreros que veían en el transporte un negocio que podían explotar. Es cuando nace la idea de darle a cada trabajador "su machete" y nace el sistema de transporte que más adelante conoceremos como los "Diablos Rojos". En su mayoría, equipos descartados de los colegios primarios de los condados de Florida y otros Estados que, al cumplir su vida útil o ser renovada la flota, son vendidos a mercados del tercer mundo de Asia, África y América Central.

En el principio, este sistema parecía muy agradable. Los viejos busitos eran reemplazados por autobuses que, aparentemente nuevos, tenían más capacidad y su decoración exterior se hizo un atractivo turístico y comercial. Pero estas unidades tenían un problema oculto: eran modificados a placer por los dueños. Así las cosas, los mismos se convirtieron con el tiempo en ruidosas trampas de muerte, entre el escándalo musical y la velocidad. Menores de edad, conductores en estado de intoxicación química y delincuentes eran lo de todos los días.

El gobierno de Martín Torrijos, luego de la tragedia de octubre de 2006, decide darle velocidad al proyecto de eliminar el sistema antes descrito y regresar a las concesiones privadas. Su propio partido político, el PRD, a través de dirigentes cercanos a los líderes transportistas abortan el mismo luego de una enorme presión política al entonces primer mandatario.

El gobierno del Ricardo Martinelli, ya sin las ataduras políticas de su predecesor, retoma esta iniciativa y de ahí nace el metrobús. Este proyecto queda en manos del Ministerio de la Presidencia. Por una vez, los panameños respiramos aliviados que por fin alguien había puesto orden.

Pero las cosas fueron cambiando lentamente. Desde el Ministerio de la Presidencia se le dio un giro a todo y la concesión se le terminó otorgando a una sola empresa, en este caso de origen colombiano. Las paradas de buses prometidas se fueron construyendo sin tomar en cuenta la necesidad de darles mantenimiento y seguridad. Es más, al día de hoy, la mayor parte de la ciudad no tiene paradas de buses. Solo existe el letrero y los usuarios que, a sol y lluvia, deben esperar a que finalmente aparezca un metrobús que no vaya hacia "En Tránsito".

ESTE GOBIERNO DEBE ACELERAR EL INICIO DE LAS LÍNEAS 2 Y 3 DEL METRO LO MÁS PRONTO POSIBLE, Y DEJAR TODO LISTO PARA QUE EL SIGUIENTE GOBIERNO INICIE AL TÉRMINO DE LA DISTANCIA LA LÍNEA 4 Y LAS EXTENSIONES REQUERIDAS, AHORA QUE EL PAÍS TIENE LOS RECURSOS Y LA CAPACIDAD DE CRÉDITO...

Esta ruta muy conocida es un lugar en el medio de la nada que los transportistas de este sistema utilizan mucho. Hay muchas explicaciones para la misma. Pero la verdad es esta: Ni la empresa colombiana ha demostrado la capacidad financiera para llevar adelante una operación eficaz ni eficiente, ni los transportistas han demostrado haber sido capacitados en un comportamiento al volante distinto al sistema anterior. Y debemos recordar, que a los ministros de la presidencia encargados del proyecto, nadie los ha llamado desde el Ministerio Público para averiguar la razón por la que un proyecto en el que se ha invertido tantos recursos del Estado, evidentemente no se parece en nada a lo prometido.

Al día de hoy, no hay político del signo partidario que sea, que entienda de una vez por todas que si un ciudadano se tiene que levantar a las 3 de la madrugada para tomar un bus una hora después y viajar casi 2 a su sitio de trabajo, es imposible que vote por su opción electoral. Por eso nunca se reeligen. Por eso es que, a pesar del clientelismo y la demagogia de cada gobierno anterior, no logran sus objetivos electorales y las encuestas no les dan los resultados esperados.

Este gobierno debe acelerar el inicio de las Líneas 2 y 3 del Metro de Panamá lo más pronto posible, y dejar todo listo para que el siguiente gobierno inicie al término de la distancia la Línea 4 y las extensiones requeridas, ahora que el país tiene los recursos y la capacidad de crédito para hacerlo.

El Gobierno Nacional debe poner a la cabeza de este problema a funcionarios con capacidad de resolución comprobada, que hayan demostrado que si se les entrega una tarea la cumplan. Basta de retórica y discursos vacíos llenos de promesas inútiles. El bienestar de los panameños está por encima de los intereses de pactos electorales.

De una vez por todas, el país requiere que regresemos al sistema de varias concesionarias para las ciudades y pueblos del país, regentados por un estricto sistema que incluya tecnología, seguridad y certeza del castigo a quienes no se sometan a las nuevas reglas.

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Viernes 31 de julio de 2026

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