El sistema educativo nacional
La educación universal y total (para todos los hombres y mujeres, en todas sus circunstancias y a lo largo de toda su vida), obliga a considerar aspectos más allá del simple marco de la educación reglada o académica. La coordinación de los múltiples servicios, el adecuado empleo de las modernas técnicas de enseñanza, la fijación de metas a mediano o largo plazo y la previsión de los recursos necesarios para lograr esos objetivos, son actividades que requieren el concurso de toda la sociedad. La íntima conexión que debe existir entre la sociedad y la labor escolar condiciona la dirección y la eficacia de los esfuerzos educativos. “Según sea la sociedad, así serán las escuelas”, dice Lourenco Filho.
La certeza de esta afirmación es evidente, ya que cualquier sociedad, en su afán de supervivencia, tenderá a configurar las nuevas generaciones según sus propios patrones socioculturales; pero también es cierto que toda sociedad precisa de individuos cada vez mejor formados para desarrollar plenamente sus valores. Una misión educativa de tan gran envergadura plantea numerosos problemas. No pueden lograrse resultados satisfactorios, si cada sector de la sociedad actúa de un modo aislado.
Se precisa una planificación integral que unifique los esfuerzos de todos los componentes del cuerpo social. En este sentido, el Estado ha de ser quien vele para que la coordinación entre los diferentes elementos implicados en la educación permita alcanzar los objetivos previstos.
La necesidad de una intervención estatal en los asuntos educativos se pone de manifiesto en el siglo XVIII. Los grandes teóricos de la Revolución Francesa, al afirmar los derechos del hombre y defender la gratuidad y universalidad de la enseñanza, señalaban el papel que el Estado habría de desempañar en este sector. Desde ese momento, la maquinaria estatal se convirtió, por así decirlo, en la salvaguarda del derecho de todo hombre a acceder a la educación. Esta función estatal dio origen a lo que se ha llamado más tarde política educativa, la cual a su vez, se traduce en una legislación que establece las normas a las que se ha de ajustar el sistema educativo nacional.
El sistema educativo nacional, establecido mediante una Ley Orgánica de Educación, engloba tanto las instituciones educativas estatales como las que surgen de la iniciativa privada. La coordinación y perfecto ensamblaje entre uno y otro tipo de instituciones, en función de la realidad educativa del país y de los objetivos que se pretenden conseguir, es lo que determinará la eficacia del sistema educativo nacional.
Pedagogo, Escritor, Diplomático.
