El Sur se vuelve atractivo
En 2010, centenares de miles de latinoamericanos salieron de la pobreza. Logro de reciente data en nuestra América, no como el producto fugaz de hallazgos mineros en algún país aislado o de condiciones naturales favorables en grado superlativo, como en Argentina, sino como resultado coherente de transitar la ruta marcada por otras sociedades: en términos archi-simplistas, una industrialización halada por la energía insuperable de la sociedad abierta o en proceso de apertura.
El año 2010 fue testigo de elecciones democráticas y exitosas en Costa Rica, Chile, Colombia, Brasil y hasta Venezuela, y para 2011, no se anticipan sobresaltos. Con cuatro excepciones conocidas que nadie comprende, y que decidieron tributar a los atavismos históricos, la economía continúa creciendo en todas partes a ritmo a veces bueno y a veces sorprendente: Paraguay encabeza la marcha, con un 14%, Argentina y Perú al 9%, República Dominicana y Panamá quizá a un 7 %, Brasil al 6%, Chile con terremoto y todo, al 5.5%, México al 5.3%, Colombia al 4.7%, Bolivia al 4.5, Costa Rica y Nicaragua al 4% y al resto de América Central no le fue bien. No es tiempo de cantar la victoria final, pero vamos ganando un puesto en el pelotón de punta. Si no nos dejamos alcanzar por los lestrigones, se acerca el día en que nuestros jóvenes pobres no mirarán Norte, sino hacia el Sur del Río Grande, donde ya estarán comenzando a formar parte de una minoría.
