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El TLC, los ingenuos y los fariseos


Creo que desde hace años cuando se “inventó” el asunto del TLC con los EE.UU. he escrito una media docena de artículos al respecto, dando razones lógicas de por qué los EE.UU. no tienen ningún interés en aprobarlo. Hace unos meses veía una entrevista con el Presidente Martinelli en los EE.UU. donde decía que “a los EE.UU. le beneficiaba o le convenía aprobar este Tratado”. Me preguntaba en que le convenía a los EE.UU., si el aporte comercial de Panamá, en el mejor de los casos es casi insignificante al total de la Economía de los EE.UU. Y, realmente, no veo porqué los EE.UU. debe firmar un tratado comercial con Panamá, cuando ya tiene todo lo que quiere de Panamá en este sentido. Pensar que Panamá es un igual de los EE.UU. como potencia comercial y económica, es bastante ingenuo. No veo porqué las empresas norteamericanas necesiten del TLC para participar de las licitaciones o para hacer inversiones en Panamá. También es ridículo suponer que la economía norteamericana va a sufrir, ni siquiera levemente, si no se firma el TLC con Panamá.

No sé si es actitud ingenua o farisea la de los que opinan que Panamá “Debe pararse firme ante EE.UU”. Los empresarios que esperan hacer negocios “especiales” con el TLC, al parecer quedaron “vestidos y alborotados” con la no aprobación del TLC. Algunos hablan de que los EE.UU. “chantajearon” a Panamá para que firmara el TIA (Tratado de Intercambio de Información Fiscal) que es desventajoso para los negocios de evasiones fiscales y lavado de dinero. Y hasta proponen que la Asamblea rechace el TIA firmado con los EE.UU., como si Panamá estuviera en posición de hacerlo. Es mas, oponerse al TIA es una actitud sumamente sospechosa, si no se tiene nada que esconder.

Esto nos lleva a una verdad irrefutable: el único interés que tiene EE.UU. en Panamá es el asunto del narcotráfico, el lavado de dinero y las evasiones fiscales. El aspecto comercial es casi insignificante y sin interés para ellos. Nada pasaría en los EE.UU. si Panamá deja de exportar mariscos, o melones, sandías o piñas. Pero para Panamá podría ser un desastre. Así que vemos quien es el que tiene el sartén por el mango. Y quién es el que pone condiciones en cualquier negociación.

Sería interesante investigar cuántos millones de balboas se han gastado inútilmente en viajes y “lobistas” desde que se inicio todo esto. Las empresas “lobistas” que tienen agencias en Panamá con buffetes panameños, si han hecho buenos negocios con este TLC, y les conviene que siga la fiesta. Los EE.UU. podría, aprobar el TLC con Panamá, como un gesto de generosidad hacia una nación amiga, para beneficiar a un grupo de empresarios, pero no por intereses políticos ni comerciales, innecesarios.

eesquivelrios@gmail.com