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El toque de doña Marta

Por: Redacción 31/01/2014

REDACCION / PANAMA AMERICA

Respaldada por un paquete de programas muy bien elaborados, las obras del Despacho de la Primera Dama de la República y su simpatía natural, doña Marta Linares de Martinelli aporta muchas cosas a la plataforma programática de José Domingo Arias como candidata a la vicepresidencia de la República. Entre sus principales programas asistencialistas sobresalen el centro Ann Sullivan Panamá, la atención médica a los niños Mi Primera Infancia, en proceso de entrega de 47 salas de estimulación temprana a lo largo y ancho del país. En el discurso de aceptación de la vicepresidencia, la primera dama dio a conocer la pronta inauguración del segundo banco de leche pasteurizada para niños en la ciudad de David. Su preocupación constante por la salud y alimentación de los niños se expresa ya en la creación de 8,000 huertos, entre escolares, comunitarios y familiares, para reducir la desnutrición en las áreas afectadas por la pobreza.

La realización del conjunto de acciones impulsadas por su despacho de primera dama y los proyectos estructurados para el futuro se inspiran en el abolengo político de doña Marta, cuyo padre fue uno de los fundadores del Partido Panameñista y fue elegido diputado en tres ocasiones. Encima de ello es sobrina de Ana Matilde Linares de Arias, primera esposa del doctor Arnulfo Arias. Tiene sólido arraigo en las bases fundacionales del arnulfismo histórico, y su mensaje político —por tanto— se inserta en el origen del panameñismo, sin mengua naturalmente de su presencia como primera presidenta del frente femenino de Cambio Democrático. No hay atisbos de improvisación en su candidatura, tanto como dirigente política como por la trascendencia social de las obras de su despacho de primera dama, como lo comprueban el liderazgo en la campaña de la Cinta Rosada, Operación Walk, su ayuda permanente a las embarazadas y parturientas.

Ante las intrigas engendradas invariablemente por la combinación de la ignorancia jurídica y la insidia política, el Tribunal Electoral ha expresado que su candidatura no tiene impedimento alguno, ya que se ciñe estrictamente a la Constitución y al Código de Familia. El artículo 193 de la Carta Política establece que el impedimento para ser elegido vicepresidente de la República rige para los parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad, y el artículo 27 del Código de Familia señala que los cón-yuges entre sí no son parientes por afinidad. La trayectoria política de doña Marta Linares de Martinelli data de mucho años, en horas aciagas para el sistema de la democracia representativa y la sustentación jurídica de su postulación robustecen la posición de su candidatura, más allá de dudas y murmuraciones. El toque humanista de doña Marta se acentúa con su pedido de que Cambio Democrático y Molirena firmen el Pacto Ético, para cumplirlo, no para transgredirlo como los partidos que suscribieron un compromiso solamente para la galería.

Como representante de las mujeres y los niños; como miembro de una familia que luchó por la democracia contra la dictadura militar; como una dama decente y honorable, ella aspira que la campaña electoral se desenvuelva en el cauce de programas para el mejoramiento del pueblo panameño, sin caer en ataques ponzoñosos de orden personal y en las falacias demagógicas de ganar votos con promesas irrealizables.

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Lunes 10 de agosto de 2026