El trabajo y el mal gobierno
De acuerdo con reportes periodísticos, el presidente Varela se habría mostrado optimista, considerando que durante el año 2016 "se alcanzará un mayor crecimiento económico", en un contexto en el que "aumentará la generación de empleo". Estas declaraciones del primer mandatario del país, más allá de constituir otra de sus consabidas promesas, deberían ser interpretadas como una expresión del fracaso de su manejo de la economía durante el 2015.
Para comenzar, la desaceleración observada en la economía durante el 2015 queda clara si se tiene en cuenta que mientras que en el primer trimestre la economía creció a una tasa de 6.1%, durante el segundo solo se hizo en 5.8%, para luego caer a un ritmo de 5.6% durante el tercer trimestre. Asimismo se puede observar que el índice mensual de actividad económica (Imae) mostró en octubre de 2015 un crecimiento promedio acumulado de 4.12%, cifra inferior a la observada al mismo mes del año anterior, que fue de 4.89%.
Lo que llama la atención es que buena parte de la desaceleración observada no proviene de los problemas vinculados al ámbito internacional. Esto queda evidenciado en el comportamiento de varios indicadores referentes a sectores que responden principalmente al mercado interno. En primer lugar, se puede observar una continuación del proceso de descomposición del sector agropecuario, cuyo producto interno bruto (PIB) mostró una tasa promedio de crecimiento de apenas 0.4% durante los tres primeros trimestres del año. En segundo lugar, algo peor ocurrió en el caso de la industria manufacturera, la que durante este mismo periodo mostró una tasa de crecimiento anual negativa cercana al 1%. En estos dos casos, el descuido de la política económica sobre estos sectores productivos ha sido más que evidente.
En el caso de la construcción si bien es cierto que durante los tres primeros cuartos del año 2015 mostró un incremento anualizado del PIB de 6.1%, lo cierto es que esta cifra contrasta con la observada el año previo, cuando la misma fue 11.7%. Esto está manifiestamente vinculado con la incapacidad demostrada por la actual administración de avanzar en la puesta en marcha de los nuevos proyectos de infraestructura.
Según datos disponibles, hechos públicos por la Cepal, durante el 2015, los gastos públicos de capital se redujeron en 30.6% en términos reales.
... MÁS ALLÁ DE LAS CONSIDERACIONES FORMALES SOBRE EL CRECIMIENTO ECONÓMICO, LO CIERTO ES QUE DESDE EL PUNTO DE VISTA DEL TRABAJO, EL AÑO 2015 FUE UN AÑO DIFÍCIL. SIN UN IMPORTANTE CAMBIO DE LA POLÍTICA ECONÓMICA OFICIAL, EL 2016 TENDRÁ LA MISMA NATURALEZA.
Desde el punto de vista de la ocupación de la población, la baja capacidad del actual gobierno de cumplir con las necesidades de la población se hace aún más evidente. De acuerdo con los datos del Inec, entre agosto del 2014 y agosto del 2015, el total de personas ocupadas creció en apenas el 2.3%. Más aún, en el caso de los empleados, es decir, las personas que ganan un salario, la tasa de crecimiento se reduce a tan solo 0.7%. Incluso esta tasa tan magra solo fue posible por la presencia de un crecimiento de empleo en el sector público, cuya tasa de crecimiento de 5.9%, contrasta con una caída de 0.6% en el empleo de la empresa privada, lo cual afectó a 4,783 personas.
Asimismo se puede establecer que el 70.0% del incremento neto de la ocupación se dio en el caso de los "trabajadores por cuenta propia", los cuales, como es sabido, son de manera más que significativa trabajadores precarios. No es, entonces, extraño que en el 2015 el empleo informal se haya elevado en 29 mil 908 personas.
En este tema también llama la atención la presencia de 109 mil 165 empleados informales que trabajan en empresas formales, es decir, de trabajadores que si bien trabajan en empresas que podrían ser calificadas de parte del "sector moderno", sus empleadores les niegan un contrato formal de trabajo y, además, los evaden de la CSS. El hecho de que este tipo de trabajadores hayan crecido en 11.4% durante el 2015, muestra la notable despreocupación del actual gobierno en relación con el cumplimiento de la leyes sociales que protegen a la población trabajadora. Los mayores afectados en este caso son los trabajadores de escasas calificaciones, los cuales suman a 27 mil 846 personas, así como los trabajadores del comercio y los servicios que son 25 mil 269 personas, mientras que otros 19 mil 993 trabajadores vinculados con la construcción y la minería también están afectados.
A final de cuenta, más allá de las consideraciones formales sobre el crecimiento económico, lo cierto es que desde el punto de vista del trabajo, el año 2015 fue un año difícil. Sin un importante cambio de la política económica oficial, el 2016 tendrá la misma naturaleza.
Economista