El trance de la sociología en Panamá
La sociología es una ciencia social cuyo objetivo es el estudio de la sociedad, principalmente los grupos sociales que la conforman y su relación con las diferentes instituciones sociales y formales que constituyen el ethos vivendi de los individuos que componen una colectividad sociocultural; lo que implica a su vez, el reconocimiento de interacciones microscópicas, como el comportamiento social, los roles sociales y el estatus socioeconómico de clase; al tiempo que, macroscópicas como la estructura social y el cambio social.
Ahora bien, lejos de lo que se cree, esta disciplina es de muy novadata (en comparación con otras disciplinas de las ciencias sociales como la economía y la ciencia política). Tiene su origen disciplinario en la sociedad europea del siglo XIX, en la que se dan los tremendos cambios estructurales como el crecimiento demográfico, el crecimiento de las ciudades, los conflictos religiosos, el feminismo, los nuevos modelos educativos y laborales, los cambios en salud pública y las magnánimas revoluciones políticas y económicas, como la revolución francesa e industrial; todas estas, características incuestionables de un proceso de modernización que transformarían la existencia social, económica y cultural de las naciones europeas y del sistema mundo. De esta manera, la sociología aparece como un intento científico por acceder a la interpretación y comprensión de estos procesos sociales, en los que las acciones colectivas de los hombres y mujeres no podían ser totalmente explicadas por la psicología y la antropología de su tiempo.
Así, la sociología se enmarca dentro de una tradición científica que pretende ayudar a los seres humanos a entender su mundo sociocultural y económico, en miras de controlar y transformarlo en ciertos periodos de la historia, en los que los modelos e instituciones demuestren ser inoperantes o disfuncionales a los deseos morales y políticos de la sociedad.
Según el laureado historiador y sociólogo panameño Alfredo Figueroa Navarro, la sociología en Panamá data de principios del siglo XX (1920 aproximadamente) y, su formalidad como oferta académica es a partir de 1970, en las Universidades Santa María la Antigua y la Universidad de Panamá. Ahora bien, desde sus tempranos inicios la sociología en Panamá ha producido todo un cuerpo de saberes humanistas y científicos sobre la realidad nacional; por medio de la investigación social, se han desarrollado desde entonces diferentes aproximaciones intelectuales y propuestas de intervención relacionadas a problemáticas sociales relacionadas con la familia, la educación, la salud pública, la criminalidad, los movimientos sociales y el medioambiente, por solo nombrar algunos campos de acción en donde se ha destacado la disciplina.
Históricamente los profesionales de la sociología han encontrado cabida profesional, no solo en las universidades estatales y particulares (además de algunas escuelas secundarias), sino también en una gama amplia de instituciones públicas, centros de ayuda y orientación y, algunas organizaciones comunitarias, sociales y culturales; además, de ONG (organizaciones no gubernamentales) y organismos internacionales.
Sin embargo, y a pesar del aporte prestado por la sociología a la sociedad panameña, esta disciplina en nuestro país se encuentra cruzando un momento difícil; ya que en la actualidad, existe una baja demanda de profesionales de la sociología en el sector privado y público; además, de una merma considerable de estudiantes interesados en la disciplina. Ahora bien, para algunos, ambos referentes previos deberían señalar irremediables cambios en el currículo académico de la disciplina, para hacerla más cónsona con la realidad sociopolítica, cultural y económica del siglo XXI; al tiempo que se hace más atractiva para estudiantes y empleadores. Los cuales, muchos de estos últimos, no perciben su aplicabilidad o utilidad pragmática en el campo académico y profesional.
Por otra parte, y a diferencia de la opinión de algunos sociólogos trasnochados y envejecidos, la sociología no es un dogma estático de principios rectores, sino un ejercicio dinámico de investigación que exige evaluarse y reformarse con el paso del tiempo. Por ende, si bien es cierto que la sociología en Panamá tuvo su momento de auge, su actual crisis demuestra la necesidad de una inminente reestructuración curricular.
De esta forma, aboguemos por cambios en el currículo de la disciplina y, cualquier otra medida necesaria para su institucionalización en el imaginario nacional (formal e informal); pero ante todo, valorémosla por su evidente relevancia investigativa en cuanto a las problemáticas socioestructurales y culturales que afectan a nuestra sociedad panameña. Solo así podremos constituir un lugar seguro para la sociología y, a la vez, garantizar que esta siga generando conocimientos para el avance y progreso de nuestra sociedad panameña en el siglo XXI.