El turno al bate es ahora para los centros de enseñanza media
El año pasado fue puesta en evaluación la educación superior y se “puso en cintura” a aquellos centros que no estaban ofreciendo un debido servicio, teniendo en cuenta que la sociedad pone en sus manos a sus hijos para la más valiosa inversión que se pueda hacer en una familia: la formación profesional.
En la universidad, el proceso debe ser continuo y permanente, pero este mecanismo de supervisión ya toca las puertas de la educación media, otra importante área que debe ser vigilada.
El Ministerio de Educación ya anunció que comenzará con este nivel de enseñanza y es conveniente tomar en cuenta varios aspectos.
En Panamá, hasta hace unas décadas, la educación, además del sector público, era ofrecida por las iglesias y contadas, pero reconocidas, escuelas particulares, a las cuales los padres enviaban a sus acudidos con seguridad de que lo aprendido en sus años de estudio sería de provecho en el futuro.
Sin embargo, en los últimos años, han proliferado una cantidad considerable de centros de dudosa calidad, cuyos propietarios se aprovechan de la demanda para sacar ganancias, dejando a un lado la misión a la cual está llamada toda instalación educativa.
A su vez, esto se refleja en el nivel básico y preescolar, áreas sensitivas en la formación de los estudiantes y que debe ser tomada con cuidado y siguiendo los métodos científicos sobre educar a esas edades.
Así como se comenzó a depurar el nivel superior de los elementos que afectaban su eficaz funcionamiento, debemos hacer lo mismo en el nivel medio y no solamente remitirnos a una transformación curricular para el sistema público, sino también exigir excelencia a todas las escuelas privadas.
Esa mala práctica de que se pague por graduar a alumnos que “no dan la talla” en otras escuelas se debe acabar; con la educación no se debe jugar.