El uso de las tarjetas de crédito
La Ley 81 del 31 de diciembre de 2009 es un valioso instrumento legal que permite a los tarjetahabientes una serie de derechos y deberes. Esta ley establece un nuevo marco de relación entre usuarios, empresas que emiten tarjetas y bancos, así como el papel que juegan las entidades del Estado, como Acodeco y la Superintendencia de Bancos, ya que estas acogen las quejas de las empresas emisoras y superintendencia, las que emite el sistema bancario nacional.
Los contratos para las tarjetas de crédito tienen que otorgarse por escrito o, de lo contrario, estos no serán válidos, y tendrán validez solo cuando estén firmados por las partes.
El contrato de tarjetas de crédito y otras tarjetas de financiamiento tendrá la vigencia que las partes acuerden.
Los contratos de emisión de tarjeta deberán contener: la fecha de inicio del contrato, método que se utilizará para el cálculo de interés, plazo para el pago de las obligaciones, detalles de intereses, cargos y sobrecargos, límite de crédito aprobado, firma del titular y de la persona autorizada por el emisor e información de tipo general.
Cuando el contrato no tenga término expreso para su vigencia, el emisor podrá darlo por terminado en cualquier momento, lo cual deberá comunicar al tarjetahabiente, por lo menos, con 30 días calendario de anticipación contados a partir de su comunicación con el último estado de cuenta.
Con la nueva reglamentación, el tarjetahabiente tiene el poder de cancelar su contrato en cualquier momento, ya sea por vía electrónica, personal o telefónica, y la institución financiera solo podrá cobrar intereses hasta el día de la cancelación del mismo. Es muy importante que el tarjetahabiente cancele los pagos mensuales el día indicado en el contrato, la suma debe ser mayor al pago mínimo y es fundamental el uso racional del recurso.
De acuerdo con el artículo 38 de la Ley 81 de 2009, se publicó recientemente el Estudio Comparativo de Tarjeta de Crédito y Financiamiento, el cual sale a la luz pública cada tres meses, mismo que contiene las tasas promedio de interés nominal de algunas tarjetas de crédito, según el tipo de tarjeta y entidad emisora, así como también los costos de las anualidades de algunas tarjetas de crédito, según el tipo de tarjeta y entidad emisora.