El valor de las escuelas de Paitilla

Por: Redacción 17/08/2011

He leído acerca del valor que tienen las escuelas de Paitilla. Sin embargo, la Ministra dice que no ha pensado venderlas ni mudarlas y el Presidente declara lo contrario. Ambos tienen sus razones de peso para decir su opinión pero sin confundir. Por un lado, son escuelas bien construidas; tengo entendido que con buenas aulas máximas y otras instalaciones que son indispensables, donde los estudiantes están acostumbrados a asistir, aunque tengan que venir de lugares alejados.

Calculo que el Presidente dice su opinión basado en que no reciben alumnos de áreas circundantes ya que las barriadas adyacentes son de personas pudientes que tienen a sus hijos en escuelas privadas; por lo tanto, con ese dinero pueden construir nuevas escuelas cerca de donde residen esos muchachos con el consabido ahorro en el transporte y la ventaja de tenerlos cerca de casa cuando salen de las escuelas y no andan vagando por las calles de Dios sin control de los adultos.

La pregunta que me hago es si al construir las nuevas escuelas, se harán con las comodidades de las actuales o serán cucuruchos llenos de salones y nada más, sin gimnasios para Educación Física y lugares de reuniones. Esas escuelas como las defino no son las apropiadas para muchachos de secundaria y desmejoraría lo que tienen en este momento.

El perjuicio de esta situación es la discrepancia existente entre ambas autoridades y que deja a los ciudadanos en ascuas sin saber qué pensar con el consecuente nuevo problema que afronta la sociedad y los obliga a tomar partido con alguno de los dos. No es conveniente que los representantes gubernamentales ofrezcan esta situación ante los panameños para confundir y, repito, traer nuevos problemas. Cuando se toma posiciones que afectan a toda la sociedad, hay que tener cuidado en lo que se declara y, ponerse de acuerdo en lo que harán y qué decisiones tomar.

La escuela es el lugar donde se forman los ciudadanos del futuro y hay que tener cuidado, tanto de parte de las autoridades como de los estudiantes que deben aprender a respetar y a mantener en condiciones las instalaciones. En algunas no funcionan los baños porque los destruyen; no tienen bancas porque también las destruyen; mientras tanto, los educadores y padres permanecen inmutables ante este vandalismo y no vale que les construyan escuelas nuevas si las acaban. ¿Dónde está la responsabilidad? ¿De quién es la culpa, de los educadores, padres o estudiantes? Un poco más de mantenimiento no vendría mal y los Directores tienen también responsabilidad. Hagamos un esfuerzo y veremos el éxito de tener buenos centros educativos.

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Jueves 28 de mayo de 2026
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