Elecciones en el país más democrático
Las elecciones de medio periodo en los Estados Unidos son, como cualquier elección en ese país, importantes; por tal motivo, procedo con algunos comentarios relevantes para una sociedad como la nuestra, con tanto poder en manos de los partidos políticos cuya labor, en el poder ejecutivo, con elevados niveles de corrupción/impunidad, están decimando las esperanzas de nuestra sociedad.
Los Republicanos han ocupado, por más años, la presidencia de ese país que los Demócratas. El partido Republicano promovió la Globalización económica. Mediante ésta y en búsqueda de mayores ganancias para sus accionistas, las grandes empresas, cerraban negocios de muchos años, que proporcionaban trabajo a tanta gente, para llevárselos a un país con mano de obra más barata.
Desregularon, excesivamente, la generación de documentos financieros dentro de la actividad de inversiones en el mundo de Wall Street, para la venta y reventa especulativa, sin base ni sostén legal o económico. Bajo Bush se dieron las mayores estafas en este segmento de la economía. Los republicanos aplicaron los estímulos financieros y los emplearon para salvar a empresas amigas, algunas con la mayoría de su empleomanía fuera de los EE.UU.
El conjunto de esas especiales circunstancias y parciales soluciones enfrentaron, a las economías mundiales a la debacle económica de mayor envergadura en muchísimos años. La crisis que más afectó a los EE.UU. en los años 30, provocó que los millonarios, empobrecidos, se suicidaran; hoy, es la clase media quien paga, aún, el precio y costos del desempleo, elevados precios de consumo, lanzamientos de sus hogares y posible pérdida de logros alcanzados, en materia de seguros, bajo Obama.
Para las elecciones en referencia los Republicanos en particular, un segmento de ellos denominado “Tea Party” muy radicalizado, principalmente, por la Sarah Palin quien fuera, en campaña, la VP en la candidatura de McCain, utilizando tácticas de corte tercermundista, aprovecharon las enormes frustraciones de los votantes de ambos partidos y decidieron invertir billones de dólares obtenidos, en muchos casos, de forma no transparente , para lanzar una masiva campaña de publicidad negativa, inmersa en mentiras y falseadas aprensiones, en contra de la reelección y elección de demócratas logrando, bajar los niveles de su poder político en el senado (aún reteniendo control), congreso, gobernaciones, etc. ¡Viva la libertad de expresión! Resaltando el paradigma: En política, la verdad no cuenta y las mentiras son permisibles para alcanzar el triunfo.
¿Qué esperar para el 2012? La posibilidad de que una mediocre como la Palin pueda acceder al cargo de mayor importancia en el mundo, mediante la beligerante re aplicación de dicho paradigma. Presidente, para cambiar esto en Panamá hay que modificar, integralmente, nuestra Carta Magna. Todavía estamos a tiempo.
