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Elecciones norteamericanas

Por: Redacción 01/08/2016

Elecciones sumamente discutidas y difíciles de pronosticar en los Estados Unidos están a la vista, cuyo desenlace ha despertado la atención mundial. Sus características escapan bastante de lo habitual: por primera vez acude es nominada como candidata a la presidencia, y en el otro partido, un corredor presidencial surgido ajeno a las filas militantes.

Hillary Clinton, insistentemente atacada en su trayectoria política; Donald Trump, señalado incoherente en sus intervenciones.

El Partido Demócrata, mucho más identificado con su candidata, aunque en su trayectoria electoral su oponente partidario se mostró más audaz y progresista, en una imagen consecuente con el liberalismo que asoma en la juventud y la nación.

Trump se ha impuesto en el Republicano, ha encontrado apoyo en los eventos iniciales hasta el final, quedando atrás los dirigentes convencionales. Su lenguaje controvertido ha calado a tal punto que se ha convertido en una seria preocupación para los demócratas.

La migración, asunto de primer orden, aparentemente favorece a Hillary, mientras el llamado voto blanco suma más para Trump. Los dos aspirantes a la vicepresidencia en ambas candidaturas partidarias intentan ganar el sector. Esta orientación política está jerarquizada, sin duda.

Los temas de la discriminación racial y sus consecuencias, las autorizaciones para portar armas, incluso de guerra, aunque en el debate pasan a un segundo plano.

La segunda controversia más importante se encuentra en el llamado sueño norteamericano.

Trump, con su imagen de hombre de negocios triunfador, se autoproclama capaz de lograrlo. Hillary se apoya en la sabiduría, la experiencia y la unidad en todas la voluntades. Además, en su apoyo, dos expresidentes, Obama y su esposo.

En definitiva, el reto está en las manos del pueblo norteamericano, receptor de una migración muy fuerte, de una economía también interdependiente del exterior, donde su carácter hegemónico ha requerido de alianzas que no son sustentables.

Paralelamente se eligen senadores, representantes a la Cámara Baja, para renovar el Congreso, Órgano Legislativo, indispensable para ejecutar el Gobierno, principal obstáculo que afectó la administración demócrata.

En menos de cuatro meses se efectuarán los comicios en medio de intensas campañas, en las que se esperan duros señalamientos sin precedentes, en espera, los demócratas, de alcanzar el tercer el periodo consecutivo rememorando las jornadas de Franklin Delano Roosevelt y el New Deal.

Arquitecto

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