Electores quieren una política de calidad

Por: Redacción 29/08/2017

Da la impresión de que la mayoría de los panameños tienen una acepción negativa acerca de todo lo que está ligado a la política partidaria. Muchos panameños consideran la política, ya sea por medio de los partidos, o aun vía candidaturas independientes, como una actividad innoble y manchada de toda clase de efectos de corrupción, demagogia y falsedades. Aún peor, algunos la consideran como una profesión para la cual no es necesario ninguna preparación, ni académica ni empírica.

No obstante, los partidos son entes activos en una democracia. Es además importante que los mismos tengan algún "liderazgo político". En Panamá, los electores están ansiosos de identificar líderes políticos confiables en el ruedo político. Se esperan caras nuevas en las elecciones generales, aunque no siempre esto sea la panacea. La gente busca líderes en todos los niveles, que no tengan largas "colas de paja" ni conocidos oscuros antecedentes.

¿Cómo podrían los electores identificar claros ejemplos de buenos líderes, en los cuales depositar la confianza de un voto sin temor a luego estar frustrados por cinco años, quejándose porque el candidato seleccionado "no sirve para nada" y solo buscaba enriquecerse ilícitamente, dejando a un lado todas las promesas de campaña que un día les dijo que llevaría a una realidad con el fin de resolver los múltiples problemas del pueblo? En los últimos tres años hemos vivido un ambiente político falto de un liderazgo que en estos tiempos de incertidumbre pueda guiar a la Nación por un sendero seguro y de progreso, que viabilice alcanzar el "bien común" y que permita a los ciudadanos alcanzar una mejor calidad de vida. Ahora bien, ¿cuáles serían las características o atributos que servirían para identificar a un buen líder? ¿Qué identifica a ese liderazgo transformador?

Algunos factores que podríamos sugerir para orientar a los electores serían: (i) La credibilidad. Es la cualidad más importante. Hoy día la clase política se ha desacreditado. La gente cree menos cada vez. (ii) La empatía. El líder debe conseguir llamar la atención de los electores y presentarse como la solución a sus problemas. (iii) La honestidad. El líder político necesita ser honesto con sus votantes y todos los ciudadanos. (iv) La inteligencia emocional. Debe armonizar posiciones, tanto con sus seguidores como con sus adversarios, sin imponer criterios, aprendiendo a escuchar para poder expresarse con convencimiento.

Estas cuatro características no son excluyentes de otras que podrían conformar un líder político, pero quizás son las principales. Ojalá en estos momentos difíciles que atravesamos, podamos tener esos líderes, que propongan una política de calidad y que, por ende, serían merecedores de ser elegidos en el 2019.

Ingeniero

 

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