Embajada replica editorial
Señor director del periódico: En la edición del día 26 de abril en curso se publicó el artículo editorial denominado “Bolivia vs. Chile”, que contiene ciertas imprecisiones que quisiera aclarar, a fin de ilustrar mejor a la opinión pública respecto de la improcedencia de la demanda boliviana de una salida al mar por territorio chileno.
El autor del texto expresa “no conocer con exactitud la fundamentación del gobierno de Evo Morales para demandar la nulidad del tratado de 1904”. En este sentido, es importante precisar que la presentación boliviana ante la Corte Internacional de Justicia de la Haya no cuestiona la validez del Tratado de Paz y Amistad de 1904, acuerdo que se encuentra plenamente vigente y que carece de cualquier vicio de nulidad.
El citado artículo expresa, asimismo, que Bolivia alega el incumplimiento por parte de Chile de “los puntos centrales del tratado en lo concerniente a tener una salida al mar con las correspondientes instalaciones portuarias”. En este punto me permito aclarar que Chile cumple y ha cumplido cabalmente el tratado en cuestión, el cual reconoce y garantiza el más amplio y libre tránsito de mercaderías bolivianas por territorio y puertos chilenos. Esto queda claramente demostrado al constatar que Bolivia, teniendo otras alternativas, utiliza puertos chilenos para más del 70% de su comercio marítimo.
Adicionalmente, el texto señala que “en Derecho Internacional Público la nulidad absoluta de un tratado puede proceder de la existencia de un vicio insalvable, como la condición de mediterraneidad de Bolivia por no tener acceso al mar, perjudicando su desarrollo marítimo”. Esta aseveración no resiste mayor análisis, pues simplemente carece de todo sustento legal.
Cabe señalar que, en adición a los errores de carácter jurídico, el autor comete imprecisiones históricas claramente reconocibles, en especial, referentes a las causas de la Guerra del Pacífico y su calificación de “guerra de agresión”, lo que resulta del todo improcedente.
Por último, quisiera precisar que en el caso particular de la relación entre Chile y Bolivia no existe ningún asunto territorial pendiente. En efecto, el Tratado de Paz y Amistad de 1904, que fue libre y válidamente celebrado y ratificado tanto por Chile como por Bolivia, fijó con precisión los límites entre ambos países, y ha constituido el pilar político y jurídico fundamental sobre el cual se basa la paz y la estabilidad de las relaciones entre ambos países.