Emprendimiento y paternalismo
Siempre se ha visto a los emprendedores como un elemento amenazante, algunos pagaron hasta con su vida el atreverse a pensar diferente, sin embargo, al final, las nuevas ideas siempre triunfan contra las ideas retrógradas. En los países emergentes, el emprendurismo se ve como una virtud de solo algunos individuos adinerados o personas estudiadas fuera del país, no obstante, el emprender no es una virtud, sino un deber de todos, dado que todos debemos ser entes de cambio.
A los Gobiernos les gusta ser paternalistas, puesto que el serlo obliga a los individuos a ser sumisos, dependen de subsidios, de ayudas y demás y hacen lo que les plazca con los erarios sociales, ya que tienen el poder y todos dependen de estos. Pero ¿qué pasa cuando las personas innovan y avanzan? Pues de repente son vistas como una amenaza por el poder económico y hacen lo posible por comprar o robar la idea. Lastimosamente, muchos venden sus ideas por unas cuantas monedas, que igual que las treinta monedas de la traición de Judas, los condenan al suicidio eterno y una vida de depresión. Otras veces, las pocas, se convierten en íconos de ideología, como Steve Jobs o Bill Gates, cuyos emprendurismos, al igual que Mark (el mismo de Facebook), son modelos exitosos que seguir.
Hace unos días, en el certamen de Oratoria, se veía a los jóvenes hablar sobre el ser emprendedor. El primer obstáculo de un emprendedor joven es su familia, igual el de uno adulto; un emprendedor no se ve como una persona real; en nuestras latitudes, un emprendedor, al comienzo es visto como un desempleado, algunos como un loco sin nada que hacer o un fantasioso. Lo cierto es que los emprendedores somos personas con mucho poder, mas si somos investigadores y científicos provenientes de los estratos sociales no adinerados, miren si seremos amenazas que los gobiernos de turno corruptos e ineptos nos recortan los ingresos para que no se avance de un 0.20% de inversión, que como me dijeron un día, debería ser de las clases sociales altas. Un personaje un día me dijo: "Cómo crees que se vería tu nombre en un premio Nobel, Ing. Olmedo Quintero, lo ideal y decente es que sea un apellido extranjero u otro parecido".
Saben, esto fue como ponerme más baterías, dado que ser una amenaza como ente de cambio es lo mejor que hay. Yo aspiro a que cada año la Senacyt tenga más investigadores y haya más investigadores-empresarios en el entorno nacional.
Ser emprendedor es lograr dominarse a uno mismo, tal como lo dijera Og Mandino en sus obras, como en "El vendedor más grande del mundo", el poner acción a nuestras ideas y el comenzar nos hace grandes frente a toda amenaza, a precariedades como el paternalismo, la corrupción y la ineptitud de los Gobiernos que, igual a los anteriores y como este, nunca ayudarán a todos, bueno, en el caso de los arnulfistas, a ninguno.
Los emprendedores debemos unir fuerzas, como las arrieras, ayudarnos a que cada año los poderes económicos y los gobiernos corruptos sean vencidos, no con armas, sino con ideas, logrando pasar del 0.20% de inversión en ciencias a 1% por lo menos. Dios bendiga a todo quien emprende una idea.
Ingeniero