En ausencia del “ex hombre fuerte”

Por: Redacción 04/08/2011

Después del 20 de diciembre de 1989, han dicho de todo con respecto al “ex hombre fuerte panameño”, siendo la mayoría de estos dichos especulaciones de quienes lo aman o aborrecen, según sea el caso.

Lo cierto es que es un desliz, histórico y conceptual, afirmar o insinuar que este militar es el único responsable del debacle político panameño o es el peor de todos, ya que todo lo que pasó en nuestro país, al menos desde 1968 hasta 1989, fue causado o tolerado por mucha gente, tanto civiles como militares, de los cuales muchos padecen de una conveniente “amnesia” o son los más grandes “civilistas”.

Al margen de las interminables discusiones y tertulias que seguirá generando Manuel Antonio Noriega, ex comandante de las fenecidas Fuerzas de Defensa de Panamá, quiero enfocarme en el anuncio que su defensa legal ha esbozado sobre la posibilidad de que las condenas que tribunales de justicia panameños le impusieron son susceptibles de “nulidad” por el hecho de que le fueron decretadas como consecuencia de los juicios penales que se celebraron “en su ausencia” del territorio nacional.

Estos argumentos están basados en las modificaciones del Código Judicial de Panamá, dictadas por la Ley No. 23 de 1 de junio de 2001 y otras leyes, que en concordancia con el Derecho Internacional, el principio de la Ley más favorable al reo establecido en la Constitución Política y el Código Penal vigente, que disponen claramente que todo imputado tiene derecho a ser oído con las debidas garantías y a no ser juzgado mientras no esté aprehendido.

Esto es así, sin menoscabo de la posibilidad de que sea sujeto de una prisión domiciliaria por su edad y estado de salud.

Para los defensores de los derechos humanos, bajo una perspectiva objetiva y veraz, no debe ser problema apoyar la posibilidad de que cualquier reo, condenado “en ausencia”, se le anulen los procesos legales seguidos en su contra, con el fin de que se hagan nuevos juicios, porque en todo tiempo debe prevalecer la observancia del debido proceso legal.

El detalle no está en que no se entienda o no se acepte esta posibilidad, vista conceptualmente, sino más bien en la animadversión que muchos sienten contra quienes gobernaron durante la dictadura cívico-militar, especialmente contra el referido militar. Y qué decir de las víctimas directas e indirectas de este régimen.

¿Qué más se puede decir acerca del ex general Manuel Antonio Noriega o qué va a pasar cuando regrese a Panamá?

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Jueves 28 de mayo de 2026
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