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En Carnaval, no se fíe de los extraños

Por: Redacción 13/02/2015

Si usted piensa carnavalear, dele, yo también lo hago. Eso no tiene nada de pecaminoso y creo que hasta nos lo merecemos. Nunca están de más unos días de distensión para pasarla en familia y mojarse por dentro y por fuera. Pero tenga presente que, al igual que usted, miles de personas hacen maletas para asistir a este viaje de la farsa, aunque algunos llevan consigo un “polizón”, un enemigo silencioso, que se moverá junto con la muchedumbre que por estos días abarrotará varios poblados del país. Se trata del VIH.

Según cifras oficiales, por las calles del país pudieran haber entre 20,000 y 30,000 personas que llevan el virus consigo y lo ignoran. Muchos de ellos irán a carnavalear y, como no hay manera visible de saber que son portadores del virus, es muy posible que lo transmitan -inconscientemente- y provoquen que estas cifras tenebrosas se multipliquen.

El Ministerio de Salud reconoció a finales del año pasado la existencia de 12,270 personas infectadas con el VIH, principalmente en Panamá, Colón y Panamá Oeste. En el distrito de San Miguelito las cifras son aterradoras, pero lo más preocupante es que el VIH se está regando mayormente en medio de la población joven que es, en gran medida, la que más se expone durante el Carnaval.

Los grupos etarios en los que se observa la mayor incidencia del VIH son - en su orden- los de 40-49 años, seguido por los que están en el rango de 30-39 y los de 29 a 30 años en tercer lugar.

Panamá América reportó recientemente que en Los Santos -donde el Carnaval alcanza su cenit- la mayoría de casos proceden de los corregimientos de Santo Domingo y El Sesteadero, en el distrito de Las Tablas. Le sigue el distrito de Los Santos, con el corregimiento de La Villa como el de más casos, y después es el distrito de Guararé.

Este enemigo silencioso que no carga un cooler sobre sus hombros ni tampoco viste de shorts y chancletas puede estar al lado suyo. Es de cualquier sexo, no discrimina por etnia, posición social o nivel educativo. No se deje sorprender por él. Evite engrosar las estadísticas y cuídese.

Si usted es consciente de que puede ser seducido por lo candente de estos días y las tentaciones que abundan, protéjase y proteja a los demás. El VIH estará en los culecos, bailará en los predios de las tarimas y puede que esté en las tunas, porque tampoco distingue entre los de arriba ni los de abajo.

Salga y goce, pero juiciosamente. Si le alcanza el tiempo, entierre la sardina, pero tenga cuidado, porque un acto de imprudencia pudiera provocar que más tarde lo entierren a usted.

Recuerde, el VIH también carnavalea.

 

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Miércoles 5 de agosto de 2026