En el 2011 nunca caminarás solo
Dios te ama no importa la forma de tu nariz, el color de tu piel, tu corta estatura, el ancho de tu cuerpo, tus limitaciones económicas y educativas y los grandes errores que hayas cometido.
No importa quienes hieran tu autoestima. Sean tus amigos, seres queridos, tu líder espiritual, tu jefe o tus propios errores, Dios hace resucitar lo que esta muerto, el puede darle vida a tu vida y resucitar tus sueños.
Descubre la belleza que hay en ti y valórate. Dios te hizo especial, acéptalo, aunque no llegues a ser presidente de este país, millonario o un artista famoso, debes tener siempre presente, que en el juego de la vida, Dios te tiene en el cuadro titular de su corazón.
En tu caminar por la vida, aprende a formarte con seguridad, fija tus ojos en tus metas y alumbra tu camino con la oración y la fe en Dios, eso te dará la fuerza para luchar por tus sueños y no rendirte cuando te abandonen las fuerzas.
Con Dios a tu lado, te convertirás en un ser humano con un espíritu invencible y una voluntad inquebrantable.
Aunque te critiquen y estés a punto de hundirte en el lodo cenagoso de la incomprensión, no te defiendas. Acepta tu momento de desesperación con humildad. Dios extenderá su mano y exhibirá tu justicia en su tiempo.
Acepta lo que llegue a tu vida con humildad, sea bueno o sea malo y no te rindas aunque las lágrimas ahoguen tus sueños. No olvides que el éxito consiste en no echarse atrás y el fracaso en echarse atrás demasiado pronto.
Practica la honestidad todo el tiempo y cuando te levantes de tus derrotas, no les respondas con arrogancia a los que te condenaron, muéstrales el amor de Dios en cada una de tus palabras.
Nunca te des por vencido, aunque el frío te queme, el miedo muerda, aunque el sol se ponga y acalle el viento.
Persevera, con Dios tienes mucho tiempo para abrazarte a la vida y comenzar de nuevo. Sueña y disfruta del viaje continuo de la vida, persigue tus sueños y con la oración destapa el cielo.
Agradece a Dios por recuperar la sonrisa. Extiende tus manos al cielo, despliega tus alas, cada día es un comienzo nuevo, celebra la vida, porque con Dios en el 2011, nunca caminarás sólo.
