En el Día del Policía panameño
Su compromiso es admirable. No conocemos de otra profesión en que desde el minuto uno de la jornada laboral hasta su final, alguien asuma la misión de proteger a otros, aun a costa de su propia integridad. Hablamos de la policía.
En este día queremos resaltar el gran trabajo que los uniformados hacen, no es sencillo, requiere que pongan todo su esfuerzo y un gran deseo de trabajar por la seguridad de sus conciudadanos.
Si usted es una de las personas que mantiene un mal concepto de los miembros de la Policía Nacional o piensan que estos servidores públicos no cumplen con su labor cabalmente, piense por un minuto qué pasaría un día sin policías o mejor aún, póngase en su lugar e imagínese estar usando el uniforme, salga a la calle para hacer el trabajo de ellos; le aseguro que si tuviera el valor de hacerlo, cambiaría su forma de pensar.
Se han preguntado alguna vez ¿por qué alguien toma la decisión de unirse a la Policía? Un agente con más de 22 años en esta institución de seguridad nacional nos explicó que lo hizo para ayudar al más débil y por medio de sus acciones garantizar la seguridad de quienes se encuentran en territorio panameño; promoviendo la tranquilidad mediante la alianza con la comunidad, con eficiencia y eficacia en el servicio policial, con el fin de mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos, conforme al marco legal existente.
Me dijo que consideraba que tenía todas las cualidades para cumplir con lo que significa la palabra policía, ya que practicaba el orden establecido por la ciudad y era una persona que le gusta orientar de acuerdo con su conocimiento.
Hoy 14 de abril, cuando se conmemora el Día del Policía, quiero enviar un mensaje a todos los que la conforman y en especial al subcomisionado Máximo Ruiz, por su apoyo en un momento muy difícil. “Constantemente existirán en los buenos hombres, el ideal de hacer cumplir las leyes de la República”.
Los buenos policías fueron hechos del mejor material humano, no cualquiera sirve para ser cautivo de la disciplina, de servir al prójimo; es una vocación de servicio que lo hace feliz al servir a la comunidad y ver la paz en el rostro de sus semejantes. Gracias por su trabajo.