UP en la mira
Hace tres días, miles de estudiantes volvieron a llenar las aulas de la Universidad de Panamá (UP), en el inicio del primer semestre del año académico 2011.
Su ilusión, al igual que los alumnos de primer ingreso, es culminar una carrera profesional que los ayude a enfrentar los difíciles retos que les depara el futuro y para lo cual deben dedicar, al menos, cinco años.
Sin embargo, este primer semestre en el centro de estudios superiores, de acuerdo con su secretario general, será “conflictivo”, pues durante ese periodo se tiene programado el desarrollo del torneo electoral para escoger a sus autoridades, muchas de las cuales han decidido aspirar a reelegirse en su cargo.
Lo ideal sería que este proceso trancurriera de manera normal para evitar que más 50 mil jóvenes y adultos resulten afectados, pero la intensa batalla de acusaciones que se avecina entre quienes desean dirigir la UP hacen presagiar lo contrario.
La calidad de la educación en la UP, tan criticada en los últimos años, debe ser el norte de los que aspiran a tomar las riendas de este centro. Pretender ocupar cargos importantes sin una visión analítica de lo que se requiere, es anteponer sus intereses por los de la población estudiantil, en su mayoría humilde, que ve en los estudios una manera de salir de la pobreza.
