En medio de la tormenta
Hace un poco más de dos semanas el país era testigo del fin de la Alianza por el Cambio, proyecto que unió durante la campaña política de 2009 al Partido Panameñista, de larga trayectoria en el país, con el fenómeno de Cambio Democrático, cuya acertada estrategia política hizo surgir a un incansable Ricardo Martinelli, -y que culminó con un triunfo arrollador sobre el partido que surgiera de los cuarteles hace varias décadas-, y que hoy una nueva generación de líderes lucha por terminar de sacar del clóset los últimos vestigios de esos tiempos. A dos años y medio de gobierno, el presidente patea la mesa abruptamente y mueve las fichas del ajedrez político, y todos los que están sentados, incluyendo al propio presidente, se ven obligados a repensar su estrategia. Mientras, el país continúa a toda máquina, enfrenta su destino a un vertiginoso paso -generando confianza a nivel internacional- y estrellándose con la dura realidad de los grandísimos retos en materia de desarrollo humano, seguridad y fortaleza institucional.
Como se anunció esta semana, la competitividad del país continúa mejorando. En su más reciente publicación sobre competitividad -titulada Reporte de Competitividad Global 2011-2012--, el Foro Económico Global ha ubicado a Panamá en la posición 49 de 142.
Este análisis, en donde Panamá mejoró cuatro posiciones a partir de su última publicación, se presenta en medio de una situación de incertidumbre económica mundial por la preocupante situación financiera y fiscal de la Unión Europea, y la hoy más probable segunda recesión en los Estados Unidos -la economía más grande e importante del mundo. En este contexto, en donde las economías emergentes han impulsado el crecimiento económico mundial-- que se proyecta alcance aproximadamente un 4% en 2011- Panamá entra al club de las 50 economías más competitivas. El Reporte de Competitividad mide doce pilares: institucionalidad, infraestructura, macroeconomía, salud y educación primarias, educación superior y capacitación, eficiencia de los mercados de bienes, eficiencia del mercado laboral y desarrollo del mercado financiero. También, preparación tecnológica, tamaño del mercado, sofisticación de los negocios, e innovación.
Suiza, Singapur, Suecia, Finlandia y los Estados Unidos se mantienen como los países más competitivos del mundo; Yemen, Angola, Burundi, Haití y Chad como los menos competitivos. Panamá es el segundo país de Latinoamérica -Chile es el país más competitivo en la región- y se ubica en la posición número 49, muy cerca de Chipre, Hungría, Sur África y Malta.
Del lado positivo, Panamá marca muy bien en cuanto al nivel de competitividad del mercado financiero, ubicándose en la posición 27. También se ubica favorablemente en cuanto a infraestructura, macroeconomía, el mercado de bienes y su preparación tecnológica. No obstante, y coincide con las áreas en donde como país nos mantenemos cerrados y atrasados, se ubican salud, educación (tanto primaria como superior), institucionalidad e innovación; la rigidez del mercado laboral nos ubica en un triste puesto 115 de 142.
Panamá ha logrado avanzar mucho, y así lo reconoce el reporte, en aquellas áreas abiertas y modernas, bien reguladas y que promueven la competencia. Lo que es también evidente son las áreas en donde como sociedad tenemos que avanzar y trabajar sin descanso para liberarnos de las anclas del pasado. La era del conocimiento no tiene ataduras, y reconocerá globalmente a quienes aprovechen las oportunidades a través de la aplicación de dicho conocimiento; el aferrarnos a los viejos modelos, fracasados hace décadas, nos mantendrá en el pasado. El país cuenta con los recursos económicos para lograr esos cambios: depende de todos.
Ingeniero industrial
