En qué momento se acabó
Hace unos años leí un libro muy bueno que se llama: “En qué momento se jodió Colombia” que volveré a leer. Pensando, analizaba mis años de trabajo en el Seguro Social, cuando la institución era una tacita de oro, con autonomía verdadera y manejada por Directores que eran garantía de honestidad y trabajo. Un buen día llegó la dictadura militar y, al principio se respetó la situación del Seguro: pero más adelante se les abrieron los ojos a los que manejaban el país y se dieron cuenta de la cantidad de dinero que poseía… y allí le cayeron. Se convirtió en la caja menuda del General y vino la política de quitar al Ministerio de Salud la responsabilidad que le daba la ley de atender a todos los no asegurados. Si bien es cierto que los hijos tenían servicio en el Seguro, eran limitados a consulta externa, medicamentos, laboratorio y radiología. Cuando, antes de la dictadura, la Junta Directiva del momento quiso ampliar los beneficios, consultó con las organizaciones internacionales y les respondieron que las finanzas no daban para tanto y allí quedó todo.
Sin embargo, con el paternalismo que caracterizó a los militares, ampliaron esos beneficios y las personas que pueden asegurarse. Hoy, un empleado que gana B/ 200.00, tiene dos padres, seis hijos, una esposa, totalmente atendidos por el Seguro hasta encontrar un número superior de beneficiarios sobre los asegurados. Luego cambiaron el plan de préstamos para vivienda, desaparecieron unos bonos, el gobierno central comenzó a aumentar la deuda con la institución y otras cosas más, hasta agotar los fondos y hoy en día tenemos jubilaciones de hambre para muchos viejitos y sin esperanza de un aumento. No ha llegado a arreglarse el problema de las citas que son para meses después, el desabastecimiento de medicamentos, de insumos de laboratorio, de exámenes radiológicos porque el dinero no alcanza para los servicios que ofrece. El Director actual anunció que revisaría el problema de los beneficiarios y quedó en nada porque consideran que el precio político es muy alto y prefieren ignorar el problema. Recordemos que la existencia del Seguro es el pilar central de los que sostienen la democracia y en la medida que no sepan manejarlo, podrá presentarse explosiones sociales incontrolables. Miremos, analicemos, prevengamos que se acabe el Seguro para la tranquilidad del país. Los que lo manejan deben pensar seriamente en el futuro de esa gran creación de un estadista.
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