En río revuelto, pesca de pescadores
Es un hecho que las organizaciones, sindicatos y partidos de izquierda (comunistas o del solapado “Socialismo del Siglo XXI”) huérfanos de un apoyo popular en condiciones normales, se aprovechan de las crisis o “rio revuelto” de los países para tratar de ganar adeptos e implantar sus regímenes que después resultan peor que la enfermedad.
En días pasados, pude ver por la televisión al representante del Suntracs, el Sr. Saúl Méndez criticando y embarrando a todos los gobiernos, el actual y anteriores y a todos los políticos como “corruptos” y que deberían ir todos a la cárcel. Al final, y tal como le dije a mi esposa al principio de la entrevista, se presentó él y su sindicato como la “divina pomada” incorrupto y la solución de todos nuestros problemas, no ocultó su intención como siempre lo ha sido de implantar un nuevo régimen de gobierno comunista o de izquierda como lo hicieron los rusos en la Unión Soviética después de derrocar la monarquía, Fidel Castro en Cuba después de derrocar al dictador Batista, los sandinistas en Nicaragua después de derrocar al dictador Somoza, Chávez/Maduro en Venezuela después de derrocar a Pérez. Todos ellos apoyados por las masas populares que esperaban un mejor futuro, verdadera democracia y justicia social, pero lo que recibieron después fue más injusticia, dictadura, falta de libertades individuales, incompetencia, escasez económica y corrupción generalizada.
Este señor se me antoja como un “dictador” dentro de su organización y por ende corrupto también puesto que se ha mantenido al frente por muchísimos años, sin siquiera darle derecho al trabajador de la construcción de decidir si pertenecer al sindicato o no. ¿Acaso es este régimen dentro del sindicato lo que él pretende instalar como gobierno en este país?
Panameño, deja de ser ya “la patria boba” y que te manipule cualquiera con “cantos de sirena.” Siempre he dicho en el pasado y ahora lo sustento que el mejor régimen de gobierno es la democracia con crecimiento económico y justicia social. La democracia no es perfecta pero se puede corregir sus deficiencias dentro del régimen democrático a través de sus instituciones y leyes. Que las democracias no están exentas de corrupción, eso es cierto. Pero puedo asegurarles que es mucho menos que la corrupción que se da en un régimen comunista autoritario donde la cúpula es todopoderosa y toma todas las decisiones sin ningún tipo de censura o control. Dicen que el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente. Ahora con la muerte de Fidel Castro está saliendo la corrupción que existía en Cuba. Se imaginan la corrupción que debe de existir en Venezuela. La Unión Soviética se desintegró por la corrupción y la “mentira” a que venían sometiendo a su pueblo por muchos años. Se imaginan la corrupción que debe existir en estos países que han caído bajo el “Socialismo del Siglo XXI” donde muchos “presidentes” se han reelegido varias veces. Ortega en Nicaragua cambió la Constitución para hacer la reelección “indefinida.” Se cree el dueño “de la divina pomada” como este señor del Suntracs.
Nunca he estado de acuerdo con dictaduras ya sean de derecha o de izquierda (que de hecho resultan peores que las de derecha). Repito, el mejor régimen de gobierno es la democracia con crecimiento económico y justicia social. Aquellos que se le acusan de corrupción se les deben respetar su presunción de inocencia y seguirles el debido proceso según nuestra Constitución y las leyes y si después en un juicio resultan culpables deben ir a la cárcel después de reponer al Estado lo robado. No acepto una justicia selectiva, como no la acepta la mayoría del pueblo panameño. Esta justicia selectiva es precisamente lo que se da como norma en las dictaduras de derecha y de izquierda, sobre todo de izquierda.
No se solucionan los problemas “saliendo de Guatemala para meternos en Guatepeor” como Cuba, Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Bolivia, etc. Los problemas se solucionan como dije en un artículo yendo al “génesis” del problema y resolviéndolo con una actitud positiva y capacidad ejecutoria. Hasta solo tres años atrás estábamos “volando” rumbo a ser un país de primer mundo y el pueblo contento. ¿Qué hicimos mal para provocar esta crisis? El 30 de julio del 2016 le envié una carta abierta al Sr. Presidente, presintiendo lo que iba acontecer ahora. Esta carta la titulé “Carta abierta al Presiente de Panamá, Juan Carlos Varela.” En esta carta fue muy “puntual”, como dice él a cada rato, puntualizando cada uno de los problemas que eran ya crisis o se podían constituir en crisis y aportando “soluciones” a cada uno de ellos. Mi interés es por Panamá y por el bien de todos los panameños. Esta situación que nos plantea ahora el Suntracs la preví en artículos anteriores, desde hace ya rato.
La posibilidad, no remota y peligrosa, de inclinarnos hacia el “Socialismo del Siglo XXI.” Creo que la solución está, más que en nadie, en el presidente Juan Carlos Varela y en su gobierno. Como dije al final de mi artículo:“Sr. Presidente, creo usted tiene en sus manos el poder para mantener el rumbo actual que nos llevará, sin duda, a un abismo de confrontación y posiblemente caer en el error en que han caído ya varios países de Latinoamérica como lo es el Socialismo del Siglo XXI y caer en un caos mucho más grave y profundo como vive hoy en día el hermano país de Venezuela. También tiene en sus manos el poder para cambiar el rumbo de la nave del Estado y efectuar los cambios necesarios para resolver los problemas arriba enumerados antes de la llegada del Papa Francisco y de su salida en el 2019. (Lea mi artículo “¿La guerra o la paz?, publicado por el diario La Prensa el 8 de Enero del 2012.)
Dicen que cada quien es dueño de su propio destino. Usted y su gobierno pueden pasar a la historia como "el mejor gobierno” si resuelve los problemas arriba mencionados, o seguir la hoja de ruta actual del gobierno y será todo lo contrario. Como panameño, quien quiere realmente a su país, es mi interés primordial que se resuelvan los problemas del país y del pueblo panameño, no quién los resuelva. Por eso critico y aporto soluciones. No siempre escuchan los gobiernos… Ojalá usted escuche por el bien de este país y de todos los panameños y extranjeros que vivimos en él”.
Jubilado