En tiempos de turbulencia

Por: Redacción 07/08/2011

Durante las últimas semanas se debatió en Washington la estabilidad financiera mundial; en una intensa confrontación política -y que tuvo una salida política- la Casa Blanca demócrata buscaba una salida a la encrucijada fiscal que se le avecinaba, mientras que el Congreso norteamericano -dominado por los republicanos- se atrincheraba y exigía cambios a cada plan propuesto por el Ejecutivo. Al final, ambos órganos del Estado de ese país del norte se pusieron de acuerdo, y por lo menos temporalmente, se evitó lo impensable, aunque tal vez un poco tarde para no tener consecuencias. En medio de todo esto, y habiendo navegado a través de la difícil tormenta financiera y económica de la crisis de 2008, Panamá continúa siendo un puerto seguro, y el Canal de Panamá, bajo el modelo de negocios desarrollado y en ejecución a partir de 2000, sigue afianzándose como un eje de desarrollo en este enclave del comercio mundial.

El modelo económico de Panamá, con todo y sus retos en el campo de la educación y del imperio de la ley, posee características que han permitido a este pequeño istmo mostrar una fortaleza durante periodos de gran dificultad. La bien diversificada economía de mercado, abierta y orientada a los servicios, la utilización del dólar como moneda de curso legal, la integración plena del sistema financiero panameño al sistema financiero internacional, y un sistema político democrático y estable, son características que hacen de Panamá un puerto seguro durante periodos de crisis. En lo que va del Siglo XXI se han desatado dos grandes crisis económicas y financieras a nivel internacional-en 2001 y 2008; durante ambas, Panamá se caracterizó por la relativa estabilidad, convirtiéndose en foco de atracción para el capital que huye de la turbulencia mundial.

Hace apenas unos días, una agencia calificadora de riesgo internacional redujo la calificación de riesgo de la deuda soberana de Estados Unidos como consecuencia de su apreciación negativa de las perspectivas fiscales a mediano plazo de Estados Unidos. Los bonos del Tesoro de Estados Unidos, que durante los últimos setenta años mantuvieron la calificación máxima de AAA, y que se han considerado entre las inversiones más seguras, pierden por ahora un peldaño y son reclasificados por esa agencia calificadora con una calificación de AA+. Durante esa misma semana, otra agencia calificadora internacional mejoraba la perspectiva de Panamá como consecuencia de las perspectivas económicas, y la consolidación financiera del país -con todo y el agresivo plan de inversiones del Gobierno Nacional-, como ya expresé anteriormente.

¿Cómo puede Panamá continuar afianzándose como un país de bien, estable tanto económica como financieramente? A partir de la ampliación del Canal de Panamá, es muy probable que el país reciba recursos económicos significativos, y sería muy buena idea el establecer un fondo soberano, dedicado al ahorro de parte de esos recursos extraordinarios que el Canal de Panamá le generará al país. Esta idea no es nueva: durante el debate sobre el proyecto de ampliación se planteó, y entiendo que hoy en día el Gobierno Nacional trabaja en su estructuración. Como lo veo, este fondo soberano, podría recibir parte de los enormes beneficios económicos del Canal de Panamá -para que no todo se transfiera al Tesoro Naciona- y dicho fondo podría ahorrar e invertir dichos recursos de manera eficiente en proyectos bien estructurados, rentables y definidos a través de las políticas de inversión del mismo. No hay que inventar la rueda, ya existen fondos soberanos que podríamos utilizar como base para su estructuración: Noruega, Singapur y Chile son países que utilizan este tipo de instrumento de política económica y financiera de manera exitosa.

El fondo soberano serviría además, como herramienta de política fiscal durante periodos de vacas flacas para asegurar la continua atención a los problemas sociales que aún persisten en el país.

Ingeniero.

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