En torno al concepto general de educación
En su acepción más general, la educación no es más que el mismo proceso de desarrollo consciente y libre de las facultades del hombre en su integridad de espíritu y de cuerpo. Por eso, en la organización de las instituciones docentes se observa una corriente renovadora. La escuela centrada en el maestro va siendo reemplazada por otras formas de organización que tienen en cuenta los nuevos avances de las Ciencias de la Educación y los acontecimientos que impone la evolución social.
La dinámica de grupos, la educación personalizada, la convicción de que es más importante para el alumno el entrenamiento en el aprendizaje que en la adquisición memorista de conocimiento, la función supletoria o complementaria del hogar, la introducción de los medios de la tecnología moderna en la enseñanza y el nuevo tipo de agrupaciones escolares, basado a la vez en factores geográficos y en el afán de obtener un mayor rendimiento educativo, son entre otros, los nuevos elementos que condicionan la organización escolar.
...ES UN PROCESO QUE IMPLICA INSTRUCCIÓN PARA EL EJERCICIO DE LA LIBERTAD... LA EDUCACIÓN ES PRECISAMENTE EL DESARROLLO DE LA PERSONA HUMANA EN SU INTEGRIDAD. ES LA ACTIVIDAD FORMAL MEDIANTE LA CUAL EL HOMBRE SE INICIA EN EL PROCESO DE LA CULTURA.
Los animales y las plantas, sujetos como el organismo humano a las leyes naturales y dotados de fuerzas también naturales, no son aptos para la educación; nacen, crecen, cambian y mueren en virtud de un mecanismo involuntario que entra en el orden general de las cosas; en ellos hay cambios y evolución, ejercicio y potenciación del instinto (la planta es susceptible de cultivo, como el animal lo es de adiestramiento), pero no son capaces de educación, puesto que es un proceso que implica instrucción para el ejercicio de la libertad.
El hombre, en cuanto vive, se desarrolla, se recrece sobre sí mismo, es decir, se modifica de acuerdo con determinados principios, hechos u orientaciones, tiende hacia determinados fines, ejercita con mayor intensidad y profundidad sus facultades espirituales. En cuanto vive, el hombre quiere realizarse a sí mismo, quiere ser lo que es capaz de ser y se ve obligado a conocerse cada vez mejor, a descubrir cuáles son sus fuerzas más íntimas, a advertir las aptitudes y las potencialidades que lo caracterizan y, por consiguiente, a realizar lo que siente que puede y debe ser. Él, centro de fuerzas físicas y espirituales, es una unidad en cuanto tal, es persona; la educación es precisamente el desarrollo de la persona humana en su integridad. Es la actividad formal mediante la cual el hombre se inicia en el proceso de la cultura.
... DA COMO RESULTADO UN CRECIMIENTO INTERIOR, CONNATURAL A LA NATURALEZA HUMANA Y DE LA MISMA SOCIEDAD, ES UN EMPEÑO DE SUPERACIÓN QUE SIEMPRE ACOMPAÑA A TODO HOMBRE.
Ahora bien, si la educación significa desarrollo del hombre bajo la acción de diversos factores, en cierto modo todos se educan a sí mismos y a los otros por el solo hecho de que existen, piensan y obran: principios, ideas y acciones determinan condiciones que contribuyen a forjar el carácter de cada individuo y le sirven para que adapte y forme en un sentido u otro su propia personalidad. De aquí que el hecho educacional no pueda circunscribirse al ámbito de un determinado círculo de individuos o de una clase de personas que se ocupen a propósito de él. Todos educamos, aunque solo algunos hombres y determinadas instituciones (la familia en la infancia y la escuela después) se atribuyen esta misión.
En conclusión, la educación da como resultado un crecimiento interior, connatural a la naturaleza humana y de la misma sociedad, es un empeño de superación que siempre acompaña a todo hombre. Igualmente que la vida individual implica un problema de educación, así como la vida social, en el sentido de que es necesario establecer las condiciones para el desarrollo de las personas. En efecto, educar bien significa favorecer el desarrollo coherente e integral de las personas y, por consiguiente, crear las condiciones para que esto pueda suceder. Tales acciones se suelen designar con toda propiedad mediante el término de educación, usado en su sentido estricto.
Entendida así, la educación viene a ser la meta de un propósito determinado, el objeto de una ciencia: su desempeño activo es el contenido de la obra educativa; la ciencia que reflexiona sobre el hecho educacional es la Pedagogía, la cual se propone el estudio de las condiciones, de los fines y de los modos de educar.