Encantadores de serpientes...
Cerca de 300 mil personas viven de eso en India. Muchos se preguntan cómo una persona puede dominar con una flauta a un reptil tan peligroso y letal.
El secreto está en la melodía. Si toca las notas correctas y mueve la flauta de un lado a otro, genera una especie de hipnosis.
Algunos políticos se creen “encantadores” y un día tocan una melodía y al día siguiente cambian de opinión y tratan de ensayar otra.
Lo que no saben es que jugar con las melodías puede ser peligroso.
Nadie puede discutir que este fenómeno no es exclusivo de Panamá. Sucede en muchas partes del mundo.
La mayor parte de la población está preocupada por mejorar sus condiciones de vida. Se concentra en tener un buen trabajo para cubrir los gastos del hogar y darles un mejor futuro a sus hijos.
Es una realidad que las elecciones son definidas por los ciudadanos independientes que no pertenecen a un partido político.
Por eso es que algunos políticos no deberían subestimar la inteligencia de los electores. Los que ayer defendían la alianza ahora son oposición, todo en menos de ocho días. Esas personas que pedían apoyo ahora critican la estructura de la que eran parte.
Por su lado, los voceros del Gobierno han salido a contraatacar a sus ex- aliados y dejan al descubierto la realidad de los dos últimos años.
Los que ya estaban en oposición tratan de pescar en río revuelto y lanzan sus desgastados discursos de campaña.
En India, cuando los encantadores ofrecen su espectáculo se sientan en el suelo y esperan que los curiosos formen un círculo a su alrededor. Solo cuando estos hayan arrojado una cantidad buena de dinero se inicia el espectáculo. Recuerde, nada es gratis.
